Peatonal Florida, una de las principales calles comerciales de Buenos AiresPeatonal Florida. Foto: Aleksandrs Timofejev / Wikimedia Commons (CC BY 3.0)

Según la Confederación Argentina de la Mediana Empresa, el ticket promedio fue de $63.197 y solo librería e indumentaria lograron crecer. Las promociones y las cuotas no alcanzaron para revertir la tendencia.

El Día de la Madre, una de las fechas comerciales más importantes del año, no logró cambiar el ánimo del consumo. Según el relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), las ventas minoristas cayeron un 1,4% interanual, y la fecha encadenó así su quinto año consecutivo en baja.

El ticket promedio se ubicó en $63.197, en un contexto de compradores muy cautelosos, presupuestos ajustados y pérdida de poder adquisitivo.

Rubro por rubro

Los mayores retrocesos se registraron en electrodomésticos, artículos para el hogar y equipos de audio y video, con una baja del 3,6%. También cayeron cosmética y perfumería, y celulares y accesorios. En el otro extremo, solo dos rubros lograron crecer: librería, con una suba del 3,4%, e indumentaria, que avanzó apenas un 0,1%.

En cuanto al gasto, cosmética y perfumería tuvo el ticket más alto, con $88.000, seguida por electrodomésticos ($72.581), calzado y marroquinería ($67.332), celulares ($60.089), indumentaria ($55.416) y librería ($37.638).

Promociones que no alcanzaron

Los comercios ofrecieron descuentos de hasta el 20%, promociones de 2×1 y 3×2 y planes en cuotas. Sin embargo, según los propios comerciantes, esas herramientas solo permitieron sostener un nivel mínimo de actividad. Los límites de las tarjetas de crédito y el costo de la financiación también pesaron sobre la demanda y sobre los márgenes.

A eso se sumó el clima: las lluvias de los días previos en Buenos Aires y otras regiones redujeron la circulación en zonas comerciales y centros a cielo abierto.

Un consumo que no encuentra piso

El dato confirma una tendencia que se repite en otras mediciones: el consumo masivo sigue sin mostrar una recuperación sostenida. Con el endeudamiento de los hogares en aumento y salarios que, según distintas encuestas, siguen perdiendo frente a la inflación, el comercio minorista enfrenta un fin de año con expectativas moderadas y la mirada puesta en las ventas de diciembre.