Un AVE de Renfe embistió por detrás a un tren de la empresa Iryo que estaba detenido en la línea Madrid-Andalucía. Viajaban 544 pasajeros entre ambas formaciones y hay decenas de heridos.
España vive una nueva tragedia ferroviaria. Al menos diez personas murieron y decenas resultaron heridas este miércoles por el choque de dos trenes de alta velocidad en la provincia de Toledo.
El accidente ocurrió en el kilómetro 118 de la línea de alta velocidad Madrid-Andalucía, a la altura de la estación del municipio de Urda, cerca de Los Yébenes. Un tren AVE de la empresa pública Renfe embistió por detrás a una formación de la compañía privada Iryo, que se encontraba detenida en la vía por un problema de tráfico previo.
Las cifras
Entre ambos trenes viajaban 544 pasajeros: 146 en el de Iryo y 397 en el AVE de Renfe. Por la violencia del impacto, los dos vagones traseros del tren de Iryo descarrilaron y cayeron por un terraplén.
El operativo
Equipos de bomberos, ambulancias, helicópteros sanitarios y Protección Civil trabajaron en la zona, de difícil acceso por su vegetación. El ayuntamiento de Los Yébenes habilitó un pabellón municipal para asistir a los afectados. El administrador de infraestructuras ferroviarias, Adif, suspendió la circulación de alta velocidad en todo el corredor que une Madrid con Ciudad Real y Andalucía.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y varios de sus ministros suspendieron sus agendas para seguir la evolución de la emergencia.
Las preguntas que quedan
La investigación deberá determinar por qué un tren circulaba por la misma vía en la que otro estaba detenido y qué fallas pudo haber en los sistemas de señalización y control. El accidente golpea a una red de alta velocidad considerada una de las más extensas del mundo, en un contexto de creciente competencia entre operadores públicos y privados en las mismas líneas.
