Según un relevamiento de la consultora Zentrix, el 56,2% recurrió a algún crédito en los últimos seis meses, en su mayoría para pagar alimentos y salud. El 81,8% cree que su salario pierde frente a la inflación.
La dificultad para llegar a fin de mes se convirtió en una experiencia mayoritaria. Según el Monitor de Opinión Pública elaborado por la consultora Zentrix, dos de cada tres argentinos se quedan sin dinero antes del día 20. Solo el 34% logra sostener su presupuesto durante todo el mes y apenas el 9,8% dice tener margen para ahorrar.
La percepción sobre los ingresos acompaña el diagnóstico: el 81,8% considera que su salario pierde frente a la inflación, un nivel que se mantiene por encima del 81% desde marzo y que tuvo su pico en julio, con el 87,4%.
Deudas para cubrir lo básico
El 56,2% de los encuestados utilizó algún tipo de crédito o financiamiento en los últimos seis meses. Entre ellos, el 55,1% destinó ese dinero a alimentos y salud, el 21,3% a servicios públicos y solo el 11,8% a la compra de bienes durables.
Entre los menores de 40 años, la situación es más aguda: el 72% se queda sin dinero antes del día 20, el 60,9% se endeudó en el último semestre y apenas el 3% logra ahorrar.
Las diferencias sociales
En la clase baja, el 83,3% no llega al día 20 y el 68,1% tomó deuda, en su mayoría para necesidades básicas; solo el 0,9% puede ahorrar. En la clase media, el 51,4% no llega a fin de mes y el 47,1% se endeudó. En la clase alta, en cambio, el 61,9% logra ahorrar y el crédito se usa sobre todo para bienes durables.
Un círculo difícil de cortar
Zentrix advierte que, cuando los hogares usan ingresos futuros para cancelar obligaciones anteriores, se genera un ciclo que se retroalimenta y convierte la mora en un riesgo estructural. El 67% de los consultados cree que el Estado debería intervenir frente al endeudamiento de las familias: la mayoría prefiere reglas más estrictas para el otorgamiento de créditos, mientras que una minoría apoya refinanciaciones o quitas.
El dato expone una de las tensiones centrales de la economía actual: aun con una inflación más baja que en años anteriores, la recuperación de los ingresos no alcanza para que buena parte de los hogares sostenga sus gastos corrientes sin recurrir al crédito.
