Ilustración del observatorio espacial Swift de la NASAIlustración del observatorio Swift. Imagen: NASA / Wikimedia Commons (dominio público)

Tras casi 22 años de observaciones, el observatorio perdió altura y reingresará sin control a la atmósfera. Su trayectoria incluye buena parte de Sudamérica, aunque la NASA considera bajo el riesgo de daños.

El Observatorio Swift Neil Gehrels de la NASA llega al final de su vida útil. Según informó la agencia espacial estadounidense, el telescopio reingresará sin control a la atmósfera terrestre durante las próximas semanas, después de casi 22 años de observaciones astronómicas.

La trayectoria del satélite abarca una franja que incluye buena parte de Sudamérica, por lo que la Argentina se encuentra entre las zonas donde podrían caer fragmentos. De todos modos, la NASA estima que el calor del reingreso destruirá la mayor parte de su estructura y considera bajo el riesgo de daños en la superficie.

Por qué cae

El telescopio vuela hoy a menos de 275 kilómetros de altura, donde el roce con las partículas que todavía quedan en la atmósfera se vuelve más intenso. Esa resistencia actúa como un freno, reduce su velocidad y le hace perder órbita de manera gradual. Según la NASA, a esa altura la mayor resistencia atmosférica impide además que el telescopio observe con precisión sus objetivos, lo que llevó a dar por terminada la misión.

Un legado científico

Lanzado en 2004, Swift se especializó en detectar y estudiar estallidos de rayos gamma, las explosiones más energéticas del universo, y realizó durante dos décadas observaciones clave en astronomía de alta energía.

Basura espacial, un tema creciente

El reingreso del Swift vuelve a poner en foco la cuestión de los objetos que orbitan la Tierra. Aunque la probabilidad de que un fragmento cause daños es muy baja, el aumento de satélites en órbita baja lleva a las agencias espaciales a planificar cada vez más el final de vida de sus misiones para reducir riesgos.