Las intensas lluvias de los últimos días elevaron el caudal del río y anegaron las zonas bajas de la ciudad paraguaya, frente a la frontera con Brasil. Decenas de familias debieron salir en canoas y botes, y la actividad comercial de la zona quedó paralizada.
La crecida del río Paraná provocó una situación de emergencia en Ciudad del Este, la segunda ciudad más poblada de Paraguay. El aumento del caudal, consecuencia de las fuertes lluvias registradas en la región durante los últimos días, cubrió calles enteras de los barrios ribereños y alcanzó viviendas y locales comerciales de las zonas más bajas.
En varios sectores, el agua llegó a las primeras plantas de las casas y dejó estructuras parcialmente sumergidas. Ante la imposibilidad de circular por tierra, decenas de familias debieron ser evacuadas o trasladarse por sus propios medios en canoas y botes a remo para ponerse a salvo o rescatar parte de sus pertenencias.
Comercio paralizado en una ciudad de frontera
Las imágenes aéreas muestran una franja de la costa prácticamente convertida en una prolongación del río, con el Puente de la Amistad, que une Paraguay con Brasil, como telón de fondo. Numerosos comercios de la zona afectada quedaron bajo el agua, un golpe sensible para una ciudad cuya economía depende en gran medida del intercambio fronterizo.
Monitoreo de la cuenca
Las autoridades locales y los organismos de emergencia mantienen la vigilancia sobre la cuenca. El seguimiento se concentra en las descargas de las represas ubicadas aguas arriba y en la evolución del pronóstico, dos variables que definirán si el nivel del río continúa en ascenso. En paralelo, comenzaron las tareas de asistencia a las familias damnificadas y la evaluación de daños.
Un fenómeno regional
La situación en Ciudad del Este forma parte de un cuadro más amplio. La crecida de los ríos del Litoral ya obligó a evacuar a familias en provincias argentinas como Corrientes y Entre Ríos, y días atrás forzó el cierre temporal de circuitos en el Parque Nacional Iguazú. La evolución del caudal aguas arriba será clave para anticipar el impacto en las localidades ribereñas de la Argentina durante las próximas semanas.
