El último parte médico del Vaticano informó una mejora constante en el estado del Papa tras la cirugía de pulmón. El secretario de Estado, Pietro Parolin, admitió que la visita prevista del 8 al 11 de noviembre dependerá de su evolución, y el Gobierno podría revisar los feriados ya decretados.
El papa León XIV continúa su recuperación en el Policlínico Gemelli de Roma tras la cirugía de pulmón a la que fue sometido el martes 13 de octubre. En el parte del cuarto día de internación, la Oficina de Prensa de la Santa Sede informó que los nuevos análisis de sangre y una radiografía de tórax confirmaron una mejora constante en su estado general.
Según el comunicado, el Pontífice continúa con las sesiones de fisioterapia respiratoria y ya realiza sus actividades diarias de manera completamente independiente. El Vaticano difundió además la primera fotografía del Papa desde la operación.
El viaje, en suspenso
La evolución favorable no despeja, por ahora, la incógnita sobre la visita apostólica a la Argentina, prevista del 8 al 11 de noviembre. El secretario de Estado vaticano, Pietro Parolin, sostuvo en declaraciones recogidas por el Corriere della Sera que el viaje dependerá de cómo vayan las cosas, que sigue preocupado pero confía en los médicos y que no se pueden hacer previsiones.
Parolin explicó que el Papa todavía no se pronunció y que primero deberá recibir el alta. Luego, en función de la opinión de los médicos, decidirá si está en condiciones de afrontar un viaje largo. Agregó que, si fuera necesario, León XIV reorganizará su pontificado.
Los feriados, a la espera
La incertidumbre tiene un impacto directo en la Argentina. El presidente Javier Milei firmó un decreto que establece un esquema de días no laborables vinculado con la visita: el lunes 9 de noviembre como feriado nacional, el martes 10 como asueto local en la Ciudad de Buenos Aires y Córdoba, y el miércoles 11 como feriado en la provincia de Buenos Aires, además del fin de semana del 7 y 8.
Desde la Casa Rosada indicaron que, si el Vaticano posterga el viaje por razones médicas, el Ejecutivo evaluará modificar esas fechas. Por ahora, tanto el Gobierno como las autoridades eclesiásticas mantienen la planificación mientras siguen la evolución del Papa.
Más que una agenda religiosa
La visita del primer papa estadounidense a la Argentina implica una compleja logística de seguridad, transporte y eventos masivos, además de un fuerte significado político y social. Su eventual postergación obligaría a reprogramar ese despliegue y dejaría abierta una de las agendas más esperadas del año.
