La Dirección Nacional de Migraciones confirmó que el senador ingresó por el puente Tancredo Neves y abordó en Puerto Iguazú un vuelo privado hacia Ecuador. Desde allí siguió viaje a Miami, pese a la orden del Supremo Tribunal Federal que le prohibía salir de su país.
Flávio Bolsonaro dejó Brasil y llegó a Estados Unidos utilizando territorio argentino, pese a que el juez del Supremo Tribunal Federal Alexandre de Moraes le había ordenado entregar sus pasaportes y le había prohibido salir del país en el marco de causas por presunto lavado de dinero.
Tras horas de versiones cruzadas, en las que fuentes del Gobierno argentino habían asegurado que no se encontraba en el país, la Dirección Nacional de Migraciones reconoció en la madrugada del miércoles que el senador ingresó a la Argentina.
Lo que informó Migraciones
Según el comunicado oficial, a las 22.50 del martes 27 ingresaron por el puente internacional Tancredo Neves, en Misiones, Flávio Bolsonaro, su esposa y sus dos hijas, «con documentación hábil de viaje sin ningún impedimento legal para el ingreso al país». A las 23.30, la comitiva abordó un vuelo privado despachado por la empresa Baires Fly S.A. con destino a Guayaquil, Ecuador.
El avión, un jet matrícula LV-JQW, había llegado a Puerto Iguazú desde Aeroparque. Despegó pasada la medianoche, hizo una escala técnica en Guayaquil y aterrizó por la mañana en el aeropuerto ejecutivo de Opa-locka, en Miami. Según el portal brasileño Metrópoles, el senador pediría asilo político en Estados Unidos.
Las preguntas que quedan
La salida plantea interrogantes en ambos países. En Brasil, cómo pudo cruzar la frontera alguien con prohibición judicial de abandonar el territorio; en la Argentina, qué información tenían las autoridades y por qué el Gobierno negó inicialmente su presencia. La Policía Federal brasileña anuló sus documentos tras constatar que no había cumplido la orden judicial.
Desconcierto en su partido
El coordinador de la campaña del Partido Liberal, Rogério Marinho, admitió la sorpresa de la dirigencia. «Esperábamos que Flávio, con los 60 millones de votos que tuvo, asumiera el liderazgo de la oposición», afirmó, y reconoció que desconocían su paradero.
Un nuevo foco de tensión bilateral
El episodio se suma a una relación ya deteriorada entre los gobiernos de Javier Milei y de Lula da Silva, marcada por el apoyo explícito del presidente argentino a Bolsonaro y su silencio tras el balotaje. Que la salida se haya concretado a través de la Argentina agrega un nuevo capítulo a ese conflicto y podría derivar en pedidos de explicaciones desde Brasilia.
