El derrumbe parcial del estacionamiento subterráneo del complejo Estación Buenos Aires, en Parque Patricios, dejó al menos 65 autos aplastados y generó un fuerte operativo de emergencia durante la madrugada.

El hecho ocurrió en Mafalda 907, luego de que un llamado al 911 alertara sobre un hundimiento en el subsuelo. Según el Gobierno de la Ciudad, se desprendió una losa de aproximadamente 50 por 70 metros. De manera preventiva, fueron evacuadas unas 200 personas del edificio afectado y de uno lindero. No se registraron víctimas ni heridos.

Las principales hipótesis técnicas

Mientras continúan las pericias para determinar responsabilidades, especialistas comenzaron a analizar posibles causas estructurales que habrían derivado en el colapso.

El ingeniero civil Claudio Rissetto explicó que este tipo de episodios no suele ser imprevisible y mencionó varios factores que podrían haber incidido:

1. Jardines sobre cocheras subterráneas
La combinación de losas que funcionan como techo del estacionamiento y espacios verdes en la superficie favorece la acumulación de tierra y humedad. Esa sobrecarga permanente incrementa la exigencia estructural.

2. Filtraciones y corrosión del hierro
Las filtraciones constantes de agua pueden deteriorar el hormigón armado. Cuando el hierro interno se oxida, pierde sección resistente y disminuye su capacidad de sostener peso.

3. Defectos constructivos
Un recubrimiento insuficiente de hormigón sobre las armaduras metálicas o errores en el cálculo estructural pueden acelerar el deterioro ante cargas elevadas.

4. Soluciones provisorias que ocultan fallas
El especialista advirtió que en muchos casos las goteras se “resuelven” colocando chapas o canalizaciones para desviar el agua, sin atacar el problema de fondo. Esa práctica puede disimular el deterioro estructural hasta que se produce una falla mayor.

El comunicado del consorcio

El consorcio confirmó que el incidente ocurrió en el “sector dos” del complejo, un área donde recientemente había trabajado una empresa constructora.

En el comunicado enviado a los vecinos, aseguraron que no hubo víctimas fatales y que continúan colaborando con bomberos y fuerzas de seguridad. Además, indicaron que se están evaluando los pasos legales y técnicos a seguir.

Las autoridades ahora deberán determinar si el derrumbe fue consecuencia de un proceso progresivo de deterioro o de un evento puntual vinculado a obras recientes. Mientras tanto, el episodio vuelve a poner en discusión los controles estructurales y el mantenimiento en grandes complejos habitacionales de la Ciudad.