La problemática de las personas sin techo en la Ciudad de Buenos Aires vuelve a encender alarmas. Los últimos relevamientos reflejan un aumento sostenido tanto de quienes viven en la calle como de aquellos que dependen de paradores y dispositivos de asistencia.

Más personas en la calle y mayor presión en el sistema

De acuerdo con los datos oficiales, actualmente hay 1.613 personas viviendo en la calle y 3.583 alojadas en paradores, lo que evidencia una mayor demanda sobre los recursos estatales. 

Si bien desde el Gobierno porteño sostienen que la cifra de personas sin techo se mantiene relativamente estable, sí reconocen un crecimiento importante en la utilización de paradores, que aumentó cerca de un 20% en el último año.

La brecha con los censos sociales

Uno de los puntos más críticos del debate son las diferencias entre las cifras oficiales y los relevamientos de organizaciones sociales.

Según un censo popular realizado en 2025, el número de personas en situación de calle ascendería a 11.892, más del doble de lo informado por las autoridades. 

Estas diferencias responden a metodologías distintas: mientras el Estado realiza conteos periódicos, las organizaciones relevan durante varios días y en distintos horarios, buscando captar situaciones que suelen quedar invisibilizadas.

Factores detrás del aumento

Especialistas y referentes sociales coinciden en que la situación es multicausal. Entre los principales factores se destacan:

  • Crisis económica y pérdida de ingresos
  • Dificultad de acceso a la vivienda
  • Problemas familiares o de salud
  • Consumo problemático de sustancias

En este último punto, los datos son contundentes: el 70% de las personas en situación de calle comenzó a consumir luego de perder su vivienda, lo que refleja el impacto directo del contexto social. 

Una problemática estructural

Referentes del sector advierten que la situación dejó de ser un fenómeno aislado para convertirse en un problema estructural desde la crisis de 2001, con un crecimiento sostenido en los últimos años.

Además, denuncian situaciones de violencia institucional, deterioro en la salud y dificultades para acceder a derechos básicos, lo que agrava aún más el escenario.

El desafío de las políticas públicas

La ley 3706 regula la asistencia a personas en situación de calle en la ciudad, estableciendo que los paradores deben funcionar las 24 horas durante todo el año. Sin embargo, el aumento de la demanda pone en tensión la capacidad del sistema.

En este contexto, el principal desafío pasa por diseñar políticas públicas integrales que no solo atiendan la emergencia, sino que permitan una salida sostenible de la calle.