El juicio por la muerte de Diego Armando Maradona suma este martes una jornada clave con la declaración de testigos centrales y la esperada exposición de uno de los principales imputados. La audiencia se desarrolla en el Tribunal Oral en lo Criminal N°7 de San Isidro y podría aportar elementos determinantes para el avance de la causa.

Entre quienes prestarán testimonio se encuentra Verónica Ojeda, expareja del exfutbolista y madre de su hijo menor, además de Rita Maradona y peritos de la Policía Científica.

El foco puesto en el psicólogo imputado

Uno de los momentos más esperados será la declaración de Carlos Díaz, integrante del equipo de salud que asistía al exjugador en sus últimos días. El profesional decidió ampliar su indagatoria y hablar por primera vez ante los jueces.

Díaz está acusado de haber tenido un rol clave en el aislamiento de Maradona durante su internación domiciliaria en el barrio San Andrés, en Tigre. Según la fiscalía y el entorno familiar, habría sido quien recomendó limitar el contacto con sus allegados en la etapa final de su vida. 

Una decisión bajo cuestionamiento

De acuerdo con la investigación, esa restricción se habría implementado pocos días antes de la muerte del exfutbolista. La medida generó fuertes cuestionamientos, ya que familiares sostienen que no pudieron acompañarlo en un momento crítico.

El planteo de la defensa, sin embargo, es distinto. Los abogados de Díaz argumentan que la decisión tuvo como objetivo evitar presiones sobre el paciente, en un contexto en el que Maradona no quería recibir visitas.

Además, remarcan que el psicólogo solo tuvo contacto con el exjugador durante un breve período y que su especialidad no estaba vinculada con la causa médica que derivó en su fallecimiento.

Un juicio que busca responsabilidades

El proceso judicial intenta determinar si existieron negligencias o conductas indebidas por parte del equipo médico que asistía a Maradona antes de su muerte, ocurrida el 25 de noviembre de 2020.

Díaz, al igual que el resto de los imputados, enfrenta cargos por homicidio simple con dolo eventual, una figura que prevé penas de hasta 25 años de prisión.

Con testimonios clave y posiciones enfrentadas, la causa avanza en busca de esclarecer uno de los casos más impactantes del país en los últimos años.