En el Fórum Europa, el Presidente calificó a Pedro Sánchez de «impresentable dictador». La Cancillería española condenó sus «insultos y calumnias», Sánchez respondió con ironía y la Casa Real descartó un encuentro con Felipe VI.
La visita de Javier Milei a Madrid volvió a tensar la relación con el gobierno español. En su discurso en el Fórum Europa de Nueva Economía, el Presidente calificó a Pedro Sánchez como «impresentable dictador» y llamó a «sacar a los socialistas» en las elecciones generales españolas del 29 de noviembre. También reivindicó su vínculo con Santiago Abascal, líder de Vox, y con Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid.
La respuesta española
El Ministerio de Asuntos Exteriores de España emitió un comunicado en el que expresó su más enérgica condena ante los insultos y calumnias dirigidos por Milei al presidente del Gobierno, a España y a los españoles, y sostuvo que el país no acepta injerencias externas.
Sánchez, por su parte, eligió la ironía. Publicó un video en el que se definió como «zurdo a mucha honra» y, más tarde, compartió una foto escuchando «Fanático», la canción de Lali Espósito con alusiones al presidente argentino.
El rey, fuera de agenda
La Casa Real descartó un encuentro entre Milei y el rey Felipe VI. Según fuentes vinculadas a la Zarzuela, el protocolo establece que toda audiencia de un jefe de Estado extranjero con el monarca debe ir acompañada de una reunión con el jefe de Gobierno, algo inviable por el enfrentamiento con Sánchez. Tampoco hubo encuentro presencial con Abascal, que estaba fuera de Madrid.
Cruce con un periodista
Consultado por un periodista español sobre las familias argentinas que no llegan a fin de mes, Milei sostuvo que esa expresión es un eslogan para afectar la emocionalidad y repitió que, si alguien se queda sin dinero el día 20, no podría vivir diez días sin comer. Defendió la baja de la pobreza durante su gestión y cerró el intercambio con una frase que se viralizó: «Amo tu corazón, pero no puedo respetar tu cerebro».
El costo diplomático
La gira se produce en simultáneo con el conflicto abierto con Brasil por las declaraciones del Presidente sobre Lula. En pocos días, el Gobierno quedó enfrentado públicamente con los gobiernos de dos socios relevantes, una estrategia que el oficialismo justifica como defensa de sus ideas y que la oposición cuestiona por su impacto en la política exterior.
