La Oficina del Presidente amplió el Registro Público de Personas y Entidades vinculadas a Actos de Terrorismo (RePET) con cinco organizaciones criminales y guerrilleras, en línea con las designaciones de Estados Unidos.
El Gobierno nacional oficializó la ampliación del Registro Público de Personas y Entidades vinculadas a Actos de Terrorismo y su Financiamiento (RePET) con cinco organizaciones de América Latina. La decisión se comunicó a través de la Oficina del Presidente y fue elaborada en conjunto por la Cancillería, los ministerios de Seguridad y de Justicia y la Secretaría de Inteligencia de Estado (SIDE).
Las organizaciones incluidas
La lista incorpora a dos estructuras del narcotráfico mexicano: el Cártel de Sinaloa, descripto como una organización transnacional dedicada al tráfico de drogas, el contrabando y los secuestros extorsivos, y La Nueva Familia Michoacana, señalada por el tráfico de estupefacientes y la minería ilegal.
También se sumó Los Tiguerones, una banda ecuatoriana surgida en 2020 tras una escisión de Los Choneros, grupo que la Argentina ya había incluido en el registro en agosto.
Las guerrillas colombianas
El componente de mayor peso político es la inclusión de las FARC-EP y del Ejército de Liberación Nacional (ELN), caracterizadas en el comunicado como organizaciones insurgentes de extrema izquierda que representan un riesgo para la seguridad nacional. En el caso de las FARC, la designación apunta a las facciones disidentes que rechazaron el acuerdo de paz de 2016 y siguen armadas, ya que el grueso de esa organización se transformó en un partido político legal. El ELN mantiene su estructura insurgente activa.
Qué implica
La inclusión en el RePET permite, entre otras herramientas, congelar activos y reforzar la cooperación internacional en materia de inteligencia y control financiero. La medida profundiza el alineamiento de la política de seguridad del Gobierno con la agenda de Estados Unidos, que ya había adoptado designaciones similares. Para sus críticos, la decisión tiene también una lectura ideológica, por la mención explícita a organizaciones de izquierda en el texto oficial.
