La Bolsa de San Pablo llegó a suspender sus operaciones tras caer más de 10% y el real se depreció cerca del 12%. Los analistas advierten que la moneda brasileña puede presionar sobre el peso argentino.
Los mercados reaccionaron con fuertes bajas a la reelección de Lula da Silva. La Bolsa de Valores de San Pablo suspendió sus operaciones durante 30 minutos luego de que el índice Bovespa cayera más de un 10%, mientras los inversores revisaban sus posiciones tras el resultado.
En Nueva York, el fondo EWZ, que agrupa acciones de grandes y medianas empresas brasileñas, llegó a caer cerca de un 24%. Entre las compañías más afectadas, Petrobras perdió un 15%, Itaú un 21%, Bradesco un 28% y Nubank alrededor de un 20%. El real se depreció cerca de un 12% y el dólar llegó a cotizar en torno a 5,51 reales, un nivel que no se veía desde fines de 2025.
No todas cayeron igual
Según la consultora PPI, las mayores bajas se concentraron en los bancos y en las empresas vinculadas con el consumo interno, mientras que las exportadoras mostraron un desempeño más estable, ya que facturan en dólares. La firma diferenció entre las compañías en las que el Gobierno puede incidir directamente, como las estatales Petrobras y Banco do Brasil, y aquellas en las que el impacto pasa por el riesgo país y el tipo de cambio, que podrían recuperarse si aparece un plan fiscal creíble.
El impacto en la Argentina
La principal preocupación local es el efecto de la depreciación del real sobre el peso. PPI advirtió que puede ser un factor de presión cambiaria y que habrá que ver cómo responde el equipo económico. El analista Nau Bernues sostuvo que, para la Argentina, la elección importa por tres canales concretos: el real, las reglas del Mercosur y una relación política que atraviesa su peor momento.
Una semana para seguir de cerca
El comportamiento de los mercados en los próximos días dirá si la reacción inicial fue un ajuste puntual o el inicio de una tendencia. Para la Argentina, con un riesgo país que ya venía en alza y una actividad débil, una devaluación sostenida del real encarecería la producción local frente a la brasileña y complicaría las exportaciones industriales al principal socio comercial.
