Puerto de Punta Arenas, ChilePuerto de Punta Arenas. Foto: HaSt / Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0)

El carguero Danstar unirá Punta Arenas con las islas a fines de 2026. Fuentes de Cancillería indicaron que el Gobierno analiza cómo responder, y en Chile advierten que un bloqueo dañaría la relación bilateral.

La puesta en marcha de una ruta comercial entre Punta Arenas y las Islas Malvinas abrió un nuevo frente diplomático entre la Argentina y Chile. El buque chileno Danstar, operado por la empresa Naviera Easter Island, tiene previsto inaugurar a fines de 2026 un servicio regular hacia el archipiélago, tras un acuerdo con la Falkland Islands Development Corporation.

El barco y la ruta

Se trata de un carguero de 72 metros de eslora y una capacidad de 1.389 toneladas, que transportará frutas, lácteos, madera, cemento, gas licuado y maquinaria pesada. El trayecto, de unos 900 kilómetros por el estrecho de Magallanes, demandará alrededor de dos días y medio.

La postura argentina

Hasta el momento no hay una posición oficial. Sin embargo, fuentes de la Cancillería indicaron que el Gobierno evalúa la posibilidad de detener, escoltar o multar a la nave, con el argumento de que podría abastecer proyectos hidrocarburíferos en la zona de Malvinas que no cuentan con autorización argentina.

La reacción en Chile

Del otro lado de la cordillera, dirigentes de distintos espacios defendieron el derecho de Chile a la libre navegación comercial. Según trascendió, en el gobierno de José Antonio Kast se analiza incluso la posibilidad de que la Armada chilena acompañe al buque durante su trayecto.

El expresidente Eduardo Frei Ruiz-Tagle advirtió que «la interceptación arbitraria de una nave chilena generaría una controversia y, en el ámbito diplomático, deterioraría innecesariamente nuestra relación bilateral». También sostuvo que restringir el transporte de alimentos, medicamentos o materiales afectaría el comercio exterior de Chile y los intereses de la Región de Magallanes.

Frei recordó, además, que Chile respalda desde 1990 el reclamo argentino por la soberanía de Malvinas en el Comité de Descolonización y en la Asamblea General de la ONU.

Un equilibrio delicado

El episodio expone una tensión de fondo: la Argentina busca limitar cualquier actividad que favorezca la explotación de recursos en las islas sin su consentimiento, mientras que Chile, un aliado histórico en el reclamo de soberanía, defiende sus intereses comerciales en la Patagonia austral. La forma en que ambos gobiernos gestionen el caso pondrá a prueba una relación bilateral que, hasta ahora, había mantenido a Malvinas como un punto de coincidencia.