El senador brasileño Flávio BolsonaroFlávio Bolsonaro. Foto: Agência Senado / Wikimedia Commons (CC BY 2.0)

En una carta difundida tras su salida del país, el senador se presentó primero como «presidente» de Brasil, cuestionó el resultado del balotaje y agradeció al mandatario argentino por su «valentía». Su hermano Eduardo aseguró que seguirán la lucha desde el exterior.

Flávio Bolsonaro rompió el silencio desde Estados Unidos. En una carta dirigida al pueblo brasileño, difundida después de su salida del país a través de la Argentina, el senador denunció un supuesto fraude en el balotaje, atacó al Poder Judicial y justificó su traslado.

En el encabezado del texto se presentó como «presidente» de Brasil, una palabra que luego fue reemplazada por «líder». El documento también generó polémica por la utilización de un escudo que no corresponde a ningún símbolo oficial.

El agradecimiento a Milei

En la carta, Bolsonaro agradeció explícitamente al presidente argentino: «Quería agradecer al Presidente Milei, por la valentía, el sentido de justicia y la legalidad, al Presidente Trump y al maravilloso pueblo estadounidense por acogerme. Esta es una tierra de libertades».

La mención a Milei se produce en medio de los interrogantes sobre cómo el senador pudo atravesar territorio argentino pese a tener prohibida la salida de Brasil por orden judicial.

Las acusaciones

Bolsonaro cuestionó la decisión de extender el horario de votación y calificó como una «imposibilidad matemática» el crecimiento de más de 10 millones de votos de la fórmula de Lula entre la primera y la segunda vuelta. También denunció un supuesto abuso de poder político y económico y sostuvo que las causas judiciales en su contra son una «cacería de brujas».

«No abandonaremos Brasil»

Su hermano Eduardo Bolsonaro difundió una foto junto a él en Estados Unidos. «Ayer fue un día largo, quizás el más largo de mi vida. Pero lo logramos. Incluso desde fuera, no abandonaremos Brasil», escribió.

Un liderazgo desde el exterior

La decisión de dejar el país sorprendió incluso a dirigentes de su propio partido, que esperaban que encabezara la oposición desde el Congreso. Al instalarse en Estados Unidos, la familia Bolsonaro apuesta a sostener su liderazgo desde afuera, una estrategia que le asegura distancia de los tribunales pero que podría debilitar su influencia en la política interna brasileña.