La central obrera iniciará este miércoles una nueva etapa de protestas junto a las dos CTA, la UTEP y organizaciones sociales. Aunque logró que el Gobierno modificara aspectos de la reglamentación de la reforma laboral, ratificó su estrategia de movilización para los próximos meses.

La Confederación General del Trabajo (CGT) comenzará este miércoles una nueva etapa de confrontación con el Gobierno nacional mediante una movilización frente al Congreso de la Nación, en una convocatoria que compartirá con las dos CTA, la Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular (UTEP) y diversas organizaciones sociales.

La protesta marcará el inicio formal de un plan de lucha que se extenderá durante el segundo semestre y que podría culminar con un paro general, cuya fecha todavía no fue definida.

La marcha será el punto de partida del cronograma de protestas

La concentración fue convocada para las 15 horas frente al Congreso, donde las organizaciones acompañarán el reclamo de los jubilados por mejoras en los haberes previsionales y cuestionarán las políticas económicas del Gobierno de Javier Milei.

Desde la conducción cegetista señalaron que esta movilización será la primera de una serie de acciones previstas para los próximos meses.

El paro general sigue en análisis

Aunque algunos dirigentes sindicales habían planteado la posibilidad de avanzar rápidamente hacia una huelga nacional, la CGT optó por una estrategia gradual.

El objetivo será fortalecer primero la presencia en las calles mediante movilizaciones y actividades públicas para ampliar el respaldo social antes de convocar a una medida de fuerza de mayor impacto.

Entre las alternativas que se analizan figura un paro general de 24 o 36 horas, aunque su realización dependerá de cómo evolucione el conflicto con el Ejecutivo.

El cronograma de actividades previsto

Además de la movilización de este miércoles, la CGT ya definió nuevas acciones para los próximos meses.

Entre ellas se destacan:

  • La tradicional marcha de San Cayetano, el 7 de agosto.
  • Una movilización frente al Ministerio de Economía para reclamar por el endeudamiento de las familias.
  • La participación en la Semana Social de la Iglesia.
  • Una protesta por el Día de la Industria, el 2 de septiembre.
  • Actividades durante la visita del papa León XIV a la Argentina, prevista para noviembre.
  • Una nueva movilización cuando sea convocado el Consejo del Salario Mínimo, Vital y Móvil.

La visita del Papa aparece como una fecha clave

Dentro del calendario sindical, uno de los eventos considerados más importantes será la llegada del papa León XIV al país.

Dirigentes de la CGT analizan realizar distintas actividades durante esa visita con la expectativa de reforzar la visibilidad de sus reclamos y acompañar las actividades vinculadas al pontífice.

También habrá asambleas y acciones en todo el país

El plan de lucha no se limitará a las grandes movilizaciones.

La central obrera prevé impulsar asambleas en los lugares de trabajo, campañas de difusión en estaciones ferroviarias y aeropuertos, además de acompañar conflictos laborales tanto en el Área Metropolitana de Buenos Aires como en distintas provincias.

A estas medidas podría sumarse un paro nacional docente, impulsado por los gremios educativos nucleados en la CGT y otras organizaciones sindicales.

La CGT mantiene las protestas pese a un reciente acuerdo con el Gobierno

La decisión de avanzar con el plan de lucha llega pocos días después de que el Gobierno modificara aspectos de la reglamentación de la Ley de Modernización Laboral, tras negociaciones mantenidas con dirigentes sindicales.

Los cambios introducidos mediante el Decreto 612 corrigieron disposiciones vinculadas al financiamiento de los sindicatos, preservando el mecanismo de cálculo de las cuotas solidarias y otros aportes establecidos en los convenios colectivos.

Pese a ese entendimiento puntual, la conducción cegetista confirmó que mantendrá la agenda de protestas y continuará reclamando cambios en la política económica, mientras permanece abierta la posibilidad de una futura convocatoria al diálogo entre el Gobierno y las centrales sindicales.