Distintos analistas privados redujeron sus estimaciones para el PBI y algunos ya esperan una expansión cercana al 2%. Entre las principales razones aparecen el estancamiento de la actividad, la menor disponibilidad de crédito, el aumento de la morosidad y una política monetaria más restrictiva.

Las expectativas sobre el desempeño de la economía argentina durante 2026 comenzaron a moderarse. Consultoras y analistas privados revisaron a la baja sus proyecciones de crecimiento y, en algunos casos, las estimaciones descendieron hasta niveles cercanos al 2%.

Entre los factores mencionados aparecen una recuperación de la actividad más lenta de lo previsto, el freno del crédito en pesos por el incremento de la mora, la pérdida de poder adquisitivo y la decisión del Gobierno de no recurrir hasta el momento al mercado internacional de deuda a tasas que considere convenientes.

Algunas consultoras ya proyectan un crecimiento cercano al 2%

Latin Securities Argentina redujo su estimación de crecimiento para este año a un rango de entre 2% y 2,5%, cuando en enero esperaba una expansión de entre 3% y 3,5%.

Bárbara Guerezta, directora de estrategia macro y soberana de la firma, señaló que la actividad permanece estancada en términos desestacionalizados desde diciembre y atribuyó parte de la revisión a una política monetaria más restrictiva de lo esperado.

Eco Go también modificó sus cálculos. A comienzos de 2026 proyectaba una expansión del PBI del 2,7%, pero actualmente espera un crecimiento del 2%.

Entre las razones mencionadas por la consultora aparecen la recuperación más lenta de la actividad, la elevada morosidad, la caída del ingreso disponible y el impacto que tuvo la aceleración de la inflación de comienzos de año sobre el consumo.

La morosidad y el crédito, entre las principales preocupaciones

Uno de los puntos que aparece con fuerza entre los economistas es el comportamiento del crédito.

El aumento de los atrasos en los pagos habría limitado su capacidad para funcionar como uno de los motores de la recuperación económica. Al mismo tiempo, la pérdida de ingreso disponible afectó el consumo de los hogares.

Analytica mantiene un escenario todavía más moderado y proyecta un crecimiento levemente inferior al 2%. Según la consultora, desde fines del año pasado ya existían señales de estancamiento en los principales impulsores del consumo interno. 

El mercado también redujo sus expectativas

La tendencia aparece reflejada en el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central.

En julio, la mediana de las estimaciones privadas ubicó el crecimiento del PBI para 2026 en 2,7%. En diciembre de 2025, esa misma proyección alcanzaba el 3,5%, lo que representa una reducción de 0,8 puntos porcentuales.

La diferencia es todavía mayor frente a la previsión incluida por el Gobierno en el Presupuesto 2026, donde se contemplaba un crecimiento económico del 5%.

El FMI mantiene una previsión más optimista

A diferencia de las consultoras locales, el Fondo Monetario Internacional mantuvo sus estimaciones.

En su último World Economic Outlook, presentado a comienzos de julio, el organismo proyectó que Argentina crecerá 3,5% durante 2026 y 4% en 2027.

De esta manera, la estimación del FMI se encuentra actualmente por encima de las proyecciones de varias consultoras privadas.

Bausili reconoció un crecimiento más lento

El propio presidente del Banco Central, Santiago Bausili, reconoció recientemente que el ritmo de expansión se encuentra por debajo de lo deseado.

Durante una presentación en la Bolsa de Comercio de Mendoza, sostuvo que desde 2024 la economía viene creciendo a un ritmo cercano al 2% anual y admitió que se trata de una velocidad menor a la que quisiera el Gobierno.

Así, el escenario económico de 2026 muestra una brecha cada vez mayor entre las previsiones originales y las estimaciones actuales, mientras analistas siguen de cerca la evolución del consumo, el crédito, la morosidad y la actividad durante los próximos meses.