El programa utilizará recursos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad para dar financiamiento de mayor plazo a los bancos. Estará destinado a primera vivienda y contempla préstamos de al menos 15 años, con una tasa máxima de UVA más 7,5%.

El Gobierno presentó un nuevo programa para ampliar la oferta de créditos hipotecarios mediante la utilización de $2 billones del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de ANSES.

El esquema fue anunciado por el ministro de Economía, Luis Caputo, junto con el director general de Inversiones del FGS, Juan Cruz Micele, y apunta a resolver uno de los principales problemas que enfrentan las entidades financieras para prestar a largo plazo: la diferencia entre la duración de los depósitos que reciben y la de los créditos hipotecarios.

Mientras buena parte de los depósitos bancarios permanece en el sistema durante períodos cortos, las hipotecas pueden extenderse durante 15, 20, 25 o 30 años. Para reducir ese descalce, el FGS colocará fondos en los bancos a plazos más extensos.

El programa tendrá un monto total de $2 billones, distribuido a través de licitaciones de $200.000 millones cada una.

Cómo funcionará el programa de créditos hipotecarios

El FGS no prestará directamente el dinero a las familias. Los recursos serán colocados mediante depósitos a plazo fijo en pesos ajustables por UVA más una tasa adicional, que serán licitados entre las entidades financieras.

Los bancos que obtengan esos fondos deberán destinarlos específicamente a créditos hipotecarios para personas humanas que busquen acceder a su primera vivienda.

El dinero podrá utilizarse para la adquisición, construcción, ampliación o refacción de la propiedad.

Además, las entidades tendrán un plazo de 90 días corridos desde la constitución del depósito para transformar los recursos recibidos en préstamos hipotecarios.

Las tasas y los plazos para los bancos

El programa estará dividido en dos tramos.

El primero contempla depósitos del FGS a un año, con una tasa mínima de UVA más 2,5%. El segundo tendrá una duración de cinco años y una tasa mínima de UVA más 4,5%.

Esas tasas funcionarán como piso para las ofertas: los bancos podrán ofrecer rendimientos superiores para competir por los recursos disponibles.

Además, ninguna entidad podrá adjudicarse más del 20% del monto de cada licitación.

Qué condiciones tendrán los créditos para las familias

Los bancos que utilicen los fondos del programa deberán respetar tres condiciones principales: los préstamos tendrán un plazo mínimo de 15 años, una tasa máxima de UVA + 7,5% y un monto máximo de 150.000 UVA por crédito.

Según lo explicado durante la presentación, esas 150.000 UVA representan aproximadamente USD 200.000.

El Gobierno estima que los $2 billones permitirían financiar alrededor de 17.000 a 18.000 soluciones habitacionales, tomando como referencia el monto promedio de los préstamos que actualmente se otorgan.

Cuánto habría que ganar para acceder a un crédito

Caputo utilizó durante la conferencia un ejemplo para mostrar cómo podría funcionar el programa.

Para una propiedad valuada en aproximadamente USD 106.000, un banco que financie el 75% podría otorgar un préstamo cercano a USD 80.000, equivalente en el ejemplo presentado a unos $114 millones.

Con un crédito a 25 años y una tasa de UVA + 7%, la cuota inicial sería cercana a $865.000 mensuales.

Si el banco establece que la cuota no puede superar el 25% del ingreso neto familiar, serían necesarios ingresos de aproximadamente $3.460.000 mensuales.

Caputo planteó que, tomando como referencia dos ingresos netos de alrededor de $1,8 millones cada uno, una pareja podría alcanzar ese requisito.

Por qué el Gobierno utiliza el FGS

Según Caputo, el stock de créditos hipotecarios representa actualmente alrededor del 2% del PBI argentino, una proporción considerablemente inferior a la observada en otros países.

Durante la presentación mencionó como comparación a Chile, con alrededor del 27%, y a Estados Unidos, donde el crédito hipotecario llegó a representar niveles mucho más elevados.

El diagnóstico oficial apunta a la falta de ahorro de largo plazo y de profundidad del mercado de capitales argentino.

Por eso, el Gobierno pretende que el FGS funcione como una fuente de financiamiento de mayor duración para los bancos y permita aumentar la cantidad de hipotecas disponibles.

Micele sostuvo además que actualmente se generan alrededor de $300.000 millones mensuales en créditos hipotecarios, por lo que los $2 billones previstos representarían un impulso significativo para el sector.

El objetivo final del programa es ampliar el acceso al crédito para primera vivienda y, al mismo tiempo, dinamizar el mercado inmobiliario y la construcción.