El exlegislador remarcó que las profundas diferencias ideológicas no deben ser un impedimento para construir espacios de diálogo y entendimiento en la política argentina.

El exsenador nacional reflexionó sobre la importancia de superar la polarización en el país y destacó que sentarse a escuchar a quienes tienen visiones diferentes requiere de mayor fortaleza que la confrontación pública.

En un nuevo llamado a favor del entendimiento institucional y la convivencia democrática, el exsenador nacional Esteban Bullrich se refirió al escenario político actual y planteó la necesidad de tender puentes entre los principales referentes del país. Al ser consultado sobre el vínculo entre oficialismo y oposición, expresó su deseo de ver al presidente Javier Milei manteniendo conversaciones con figuras de peso opositor como Cristina Fernández de Kirchner o compartiendo un café con el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, a pesar de representar modelos de país completamente distintos.

Para Bullrich, la clave no pasa por exigir coincidencias ideológicas o renunciar a las convicciones propias, sino por revalorizar la capacidad de escucha. En esa línea, sostuvo que se requiere de mucha más fortaleza personal e institucional para sentarse frente a un adversario político y debatir ideas que para agredir desde una tribuna, remarcando que la construcción de políticas de Estado duraderas exige dejar de lado la lógica del enemigo.