La Justicia realizará una inspección en tres pozos antiguos ubicados cerca de la escuela rural donde trabajaba la docente, desaparecida desde el 7 de octubre. Mientras continúa su búsqueda, la Fiscalía prepara las imputaciones contra los sospechosos y analiza nuevas pruebas secuestradas durante los allanamientos.
La investigación por la desaparición de Nancy Estela Godoy, la docente rural cuyo paradero se desconoce desde el 7 de octubre en el departamento de Esquina, Corrientes, atraviesa una jornada decisiva.
Este viernes 23 de octubre, los investigadores tienen previsto inspeccionar tres pozos de agua antiguos situados en las inmediaciones de la escuela donde la mujer daba clases. El procedimiento busca encontrar elementos que permitan reconstruir lo ocurrido.
La medida se desarrollará con la presencia del fiscal Javier Mosquera y personal especializado. Debido al deterioro y la antigüedad de las estructuras, las tareas deberán realizarse con precaución para evitar posibles derrumbes.
En paralelo, la causa cuenta con cinco personas detenidas, entre ellas un capataz señalado como principal sospechoso de un posible femicidio.
La búsqueda se concentra en tres pozos cercanos a la escuela
Los investigadores pondrán el foco en tres pozos de agua ubicados en una zona próxima al establecimiento educativo donde trabajaba Nancy Godoy.
La inspección representa una nueva línea de búsqueda dentro de una investigación que comenzó después de que la docente fuera vista por última vez el 7 de octubre.
Por las características de los pozos, será necesaria la intervención de personal capacitado para garantizar la seguridad del procedimiento y preservar cualquier evidencia que pudiera encontrarse.
Hasta el momento, no se informó que se hayan encontrado restos humanos ni elementos vinculados con la desaparición en esos lugares.
La Fiscalía espera que la medida permita avanzar en la reconstrucción de los movimientos de la víctima durante las horas previas a su desaparición.
Quién es Ireneo Zarza, el principal sospechoso
Uno de los detenidos es Ireneo Zarza, capataz de la estancia El Curupí, señalado por los investigadores como el presunto responsable de la muerte de la docente.
Su arresto se produjo durante la noche del miércoles, después de que la Fiscalía reuniera testimonios que lo ubicaban en un sector cercano a la escuela antes de la desaparición.
Según esas declaraciones, Zarza acostumbraba permanecer en un puesto conocido como tapera, situado aproximadamente a 150 metros del establecimiento educativo.
Los testigos también señalaron que el hombre solía consumir bebidas alcohólicas en ese lugar y que, en determinadas circunstancias, manifestaba comportamientos agresivos.
Estas declaraciones forman parte de los elementos incorporados al expediente, aunque la responsabilidad penal del sospechoso todavía debe ser determinada por la Justicia.
El papel de Rosa Leguizamón y las prendas encontradas
Otra de las principales líneas de investigación se concentra en Rosa Leguizamón, quien habría sido una de las últimas personas en ver a Nancy Godoy.
La mujer fue detenida el martes por la noche junto con su pareja, Nahuel Rojas, después de que los investigadores detectaran presuntas contradicciones en sus declaraciones.
De acuerdo con la hipótesis de la Fiscalía, Leguizamón habría proporcionado información falsa a la docente sobre la posibilidad de regresar durante ese fin de semana a la ciudad de Esquina.
También se investigan inconsistencias relacionadas con la fecha en la que supuestamente asistiría a una fiesta de doma en la localidad de Sauce.
Durante un allanamiento realizado el miércoles en su vivienda, las autoridades secuestraron una campera negra y dos alpargatas que podrían pertenecer a Godoy.
Las prendas serán exhibidas a los familiares de la docente para determinar si pueden reconocerlas.
El resultado de esa identificación podría aportar nuevos indicios sobre lo ocurrido, aunque por ahora no se confirmó oficialmente que los objetos pertenezcan a la mujer desaparecida.
Los otros detenidos y las pruebas que analiza la Justicia
Además de Zarza, Leguizamón y Rojas, la investigación incluye a un capataz de apellido Sandoval y a Ernesto Ezequiel Bordón.
Este último permanece detenido desde el lunes por una acusación de falso testimonio y, según la información disponible, todavía no había sido imputado por la desaparición de Nancy Godoy.
Durante un procedimiento realizado en su vivienda, los investigadores secuestraron cuatro cuchillos, una camisa y una bombacha de campo con manchas rojizas.
Los elementos fueron enviados a peritar para establecer si las manchas corresponden a sangre humana y, eventualmente, realizar los cotejos necesarios.
Bordón habría declarado que la docente fue víctima de un crimen, pero su versión no pudo ser corroborada.
Su abogado, Norberto Codazzi, cuestionó la validez de esa declaración y sostuvo que su defendido habría sufrido presiones y malos tratos durante su detención.
La denuncia de la defensa también deberá ser evaluada por las autoridades judiciales.
La Fiscalía prepara las imputaciones contra los sospechosos
Durante este viernes se espera que la Justicia avance con la formalización de las acusaciones y determine qué participación se atribuye a cada uno de los detenidos.
También se prevé que se soliciten medidas de prisión preventiva, cuya procedencia deberá resolver la autoridad judicial correspondiente.
La situación procesal de los cinco sospechosos no es idéntica, ya que Bordón permanece detenido por falso testimonio y todavía no se había informado una imputación en su contra por la desaparición.
Mientras tanto, la investigación continúa concentrada en la búsqueda de Nancy Godoy y en el análisis de los elementos encontrados durante los allanamientos.
La inspección de los tres pozos de agua y los resultados de las pericias serán fundamentales para determinar si existen nuevas pruebas que permitan esclarecer el caso.