El Presidente aseguró que el Gobierno está preparado para enfrentar una eventual corrida cambiaria el año próximo. Un informe del economista Miguel Ángel Broda sostiene que el poder de fuego disponible es más acotado y que la presión sobre los dólares viene en aumento.
De cara al año electoral de 2027, la pregunta sobre si alcanzan los dólares volvió al centro del debate económico. En una entrevista con Radio Mitre, Javier Milei afirmó: «Tengo USD 125.000 millones para enfrentar una corrida el año que viene». Y agregó: «No espero una corrida, pero me preparo».
En paralelo, un informe del economista Miguel Ángel Broda planteó una lectura diferente: la potencial demanda de dólares sería mayor, y los recursos para contenerla, menores de lo que sostiene el Gobierno.
La mirada oficial
Según el Presidente, el respaldo se compone de dólares comerciales, financiamiento ya negociado, los swaps con China y con Estados Unidos y contratos de dólar futuro. Entre las cifras que mencionó figuran USD 20.000 millones del swap con China, otros USD 20.000 millones del acuerdo con Estados Unidos, alrededor de USD 20.000 millones comprados desde noviembre de 2025 y una posición equivalente a USD 15.000 millones en dólar futuro.
Milei sostuvo además que los vencimientos de deuda de 2027, de unos USD 25.000 millones, ya están cubiertos: la porción en manos de tenedores locales sería refinanciada y los compromisos externos estarían resueltos con organismos internacionales y otros países. Con ese escenario, afirmó que la probabilidad de default que el mercado le asigna a su gestión es cero.
El mandatario destacó también el cambio en la balanza energética, que pasó de un déficit a un superávit que, según dijo, funciona como una cobertura natural frente a la escasez de divisas. En la misma entrevista respaldó al ministro de Economía, Luis Caputo, y calificó de «disparate total» los rumores sobre su salida.
La mirada de Broda
El informe de Broda parte de un dato: entre el 7 de julio y el 6 de octubre el riesgo país subió 173 puntos, hasta 589. De los quince países que releva el economista, solo Ucrania registró un aumento mayor.
En su cálculo, el poder de fuego utilizable ronda los USD 36.000 millones y podría estirarse hasta un máximo de USD 64.000 millones, pero solo bajo supuestos exigentes: que la línea con Estados Unidos siga plenamente vigente en 2027 y que pueda utilizarse una parte del swap con China, algo que no ocurrió en la corrida de 2025. Del otro lado, estima que los pesos potencialmente dolarizables, es decir, el dinero en manos privadas más la deuda pública en pesos con acreedores privados, equivalen a más de USD 183.000 millones.
El economista también señala indicios de presión: la acumulación de reservas se desaceleró, la dolarización de los ahorristas suma cerca de USD 20.000 millones desde octubre de 2025 y los vencimientos de deuda en pesos del Tesoro alcanzarán $153,8 billones en 2027. A eso se suma que el colchón con el que el Gobierno preveía arrancar el año próximo, de USD 3.700 millones, podría reducirse a unos USD 1.100 millones.
Dónde está la diferencia
Ninguna de las dos lecturas discute que la Argentina tenga herramientas para enfrentar un episodio de tensión cambiaria. La diferencia está en cuántos de esos dólares estarían realmente disponibles y en cuánto podría crecer la demanda en un año electoral.
Para Broda, cubrir al mismo tiempo las necesidades del Tesoro, de los Bopreal y de una mayor demanda privada «luce hoy bastante más exigente» que meses atrás, y probablemente requerirá más repos, más ventas de dólares del Banco Central al Tesoro y tasas locales más altas. Para el Gobierno, en cambio, el financiamiento está asegurado y los superávits fiscal y energético son la principal garantía. La evolución del riesgo país y de las reservas en los próximos meses mostrará cuál de las dos miradas se acerca más a la realidad.
