El Palacio del Congreso de la Nación al atardecerCongreso de la Nación. Foto: Miguel César / Wikimedia Commons (CC BY-SA 3.0)

La iniciativa obtuvo 237 votos a favor, 9 en contra y 4 abstenciones tras un acuerdo entre el oficialismo, los bloques dialoguistas y el peronismo. Convierte en permanente el esquema de prestaciones que preveía la ley de emergencia.

La Cámara de Diputados aprobó con un amplio consenso el proyecto de protección social de la discapacidad. La iniciativa, denominada oficialmente «Ley de Fortalecimiento, Sostenibilidad y Eficiencia Permanente del Sistema de Discapacidad», obtuvo 237 votos a favor, 9 en contra y 4 abstenciones, y ahora será tratada por el Senado.

Las abstenciones correspondieron al Frente de Izquierda, mientras que los votos negativos provinieron de los representantes del cordobesismo y de la diputada Lourdes Arrieta.

Un acuerdo tras largas negociaciones

El dictamen de mayoría surgió de un entendimiento entre La Libertad Avanza y el presidente del bloque Argentina Federal, Oscar Herrera Ahuad, al que luego se sumó el peronismo. Para lograrlo, el oficialismo aceptó modificar buena parte de la redacción original a pedido de aliados provinciales vinculados con pensionados y prestadores.

«Empezamos a andar un camino en el cual comenzamos a buscar consensos», reconoció la diputada libertaria Laura Rodríguez Machado.

Qué establece

El proyecto toma como base el esquema de prestaciones y cobertura de la Ley 27.793, deja atrás el carácter de emergencia y la transitoriedad del marco anterior, y convierte la normativa en una ley de orden público de carácter permanente. Según sus impulsores, eso garantiza que los derechos y prestaciones se mantengan más allá de los gobiernos de turno.

Un tema sensible

La discapacidad fue en los últimos meses uno de los focos de conflicto entre el Gobierno y distintos sectores sociales, con movilizaciones al Congreso para reclamar la prórroga de la ley de emergencia y denuncias por irregularidades en la ANDIS que hoy se investigan en la Justicia. La votación casi unánime muestra un cambio de estrategia del oficialismo, que optó por negociar para cerrar un frente abierto. El Senado tendrá ahora la última palabra.