La causa por presunto enriquecimiento ilícito del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, sumó nuevos elementos tras la declaración de las jubiladas que figuran como acreedoras en la compra de su departamento en Caballito.

Ante el fiscal Gerardo Pollicita en los tribunales de Comodoro Py, Claudia Sbabo y Beatriz Viegas aseguraron que no participaron directamente en la operación inmobiliaria y que la gestión estuvo a cargo de sus hijos.

Según sus testimonios, Leandro Miano —hijastro de Sbabo— y Pablo Martín Feijoo —hijo de Viegas— fueron quienes llevaron adelante la compra, refacción y posterior venta del inmueble ubicado en la calle Miró al 500.

Las mujeres indicaron que habían adquirido la propiedad como inversión, pero reconocieron no conocer en detalle las condiciones de la transacción. El departamento fue vendido en noviembre de 2025 por 230.000 dólares, con un anticipo de 30.000 y el resto financiado a un año sin intereses.

Uno de los puntos que genera dudas en la investigación es la rentabilidad de la operación. Según se analiza en la causa, el inmueble había sido comprado en torno a los 200.000 dólares, con costos adicionales por comisión inmobiliaria y refacciones, lo que pone en cuestión el margen económico de la venta posterior.

Durante las declaraciones, también se mencionó que Feijoo mantenía una relación de cercanía con Adorni, lo que habría facilitado la operación bajo condiciones de confianza, incluyendo el crédito sin intereses.

La investigación continuará con nuevas testimoniales en los próximos días, entre ellas la del propio Feijoo, quien deberá aportar documentación y detalles sobre las obras realizadas en la propiedad.

El expediente busca determinar si existieron irregularidades en la operación y si el financiamiento recibido por el funcionario se ajusta a su situación patrimonial declarada.