Un docente universitario de 55 años fue encontrado asesinado en su departamento del barrio porteño de Caballito. La víctima fue identificada como David Walter Aguirre y el caso es investigado por la Justicia con la hipótesis de un posible ataque bajo la modalidad conocida como “viudo negro”, según indicios relevados en la escena. 

El hecho se descubrió en una vivienda del primer piso de un edificio de la calle Hidalgo al 300, cuando un compañero de trabajo ingresó al departamento, encontró el cuerpo y dio aviso a la Policía de la Ciudad. En el lugar trabajaron equipos especializados mientras se aguardaban peritajes clave para reconstruir lo ocurrido. 

Qué se sabe del crimen

De acuerdo con los primeros datos del expediente, Aguirre fue hallado tendido en el dormitorio, con signos de violenciamaniatado. La escena estaba revuelta, un elemento que suele ser evaluado por los investigadores para determinar si hubo robo, forcejeo u otras circunstancias vinculadas al ataque. 

Con esos indicios, la investigación analiza si la víctima habría estado con otra persona durante la noche previa y si luego fue reducida para concretar el asalto. Por estas horas, la línea de trabajo principal se concentra en identificar movimientos, comunicaciones y posibles faltantes, además de resultados de cámaras y rastros levantados por Policía Científica. 

Quién era David Walter Aguirre

Aguirre tenía un perfil vinculado al ámbito académico y profesional. Según información pública de su trayectoria, se desempeñaba como docente universitario y director de carrera en la Ciudad de Buenos Aires. También registraba actividad en el sector privado, con responsabilidades ejecutivas en una firma vinculada a tecnología/ciberseguridad, de acuerdo con su presentación profesional. 

Su entorno laboral y educativo es parte del relevamiento de rutina que realizan los investigadores para construir el “mapa” de contactos, hábitos y posibles vulnerabilidades de la víctima en las horas previas al crimen. 

Qué pasos vienen ahora

En este tipo de causas, las claves suelen estar en:

  • Pericias en el departamento (huellas, ADN, rastros).
  • Cámaras del edificio, la cuadra y recorridos cercanos.
  • Registros de telefonía y aplicaciones (contactos recientes, geolocalización).
  • Movimientos bancarios y de billeteras virtuales, si hubiera faltantes.

Con esos elementos, la fiscalía puede orientar la investigación hacia un sospechoso concreto y definir medidas (allanamientos, pedidos de captura o detenciones), si corresponde.