Un fuerte temporal provocó graves inundaciones en el sur de Tucumán y obligó a decenas de familias a evacuar sus hogares en la localidad de La Madrid, donde los vecinos pasaron la noche al costado de una ruta ante la crecida de los ríos Marapa y San Francisco. La situación llevó al Gobierno provincial a suspender las clases en todo el territorio hasta el viernes.

El temporal afectó a gran parte del norte argentino y dejó caminos anegados, rutas cortadas y localidades en alerta permanente por el avance del agua. En La Madrid, ubicada a unos 56 kilómetros de Las Termas de Río Hondo, los habitantes vivieron horas de gran incertidumbre mientras el nivel de los ríos continuaba aumentando.

Muchas familias debieron autoevacuarse y trasladarse hasta sectores más altos para resguardarse. Durante la madrugada permanecieron al costado de la Ruta Nacional 157, donde improvisaron refugios mientras aguardaban novedades sobre la situación en sus viviendas.

En videos difundidos por medios locales se observa a vecinos instalando carpas junto a la ruta, con presencia de patrulleros y maquinaria trabajando en la zona. “Acá estamos con la gente, está lleno de agua. Todos evacuando. Un desastre acá”, relató uno de los vecinos que registró la situación.

Ante la emergencia, distintas organizaciones comenzaron campañas solidarias para asistir a las familias afectadas. Se solicitan donaciones de alimentos no perecederos, artículos de limpieza, ropa de abrigo y repelentes.

Las intensas lluvias también generaron problemas en varias rutas provinciales. Según reportes de medios locales, se registraron interrupciones temporales por caída de árboles en la ruta provincial 308, a la altura de Villa Batiruana, y en la ruta 334, en el sector de Los Pizarros.

Además, el tránsito en la ruta 338 hacia Villa Nougués permanecía parcialmente interrumpido debido a las condiciones climáticas adversas. Desde Vialidad provincial recomendaron extremar las precauciones y evitar desplazamientos innecesarios mientras continúe la tormenta.

Miguel Abboud, secretario de Obras Públicas de Juan Bautista Alberdi, explicó que el panorama sigue siendo complejo. “La situación es complicada. En este momento lo principal es asistir a la gente, porque no se puede hacer mucho más que eso”, señaló.

Ante el impacto del temporal, el Gobierno de Tucumán dispuso la suspensión de clases en todos los niveles educativos, tanto en instituciones públicas como privadas.

La medida fue oficializada mediante la resolución 472/5 del Ministerio de Educación y se mantendrá vigente desde el martes hasta el viernes inclusive, con el objetivo de garantizar la seguridad de estudiantes, docentes y personal escolar.

La decisión fue tomada por el gobernador Osvaldo Jaldo tras una reunión con la ministra de Educación Susana Montaldo, miembros del gabinete y el comité de emergencias provincial.

Las autoridades también informaron que la actividad escolar se retomará el lunes 16 de marzo, una vez que se evalúe el estado de los edificios educativos y de los accesos tras las intensas precipitaciones, que en algunas zonas superaron los 160 milímetros.

Mientras tanto, el Servicio Meteorológico Nacional elevó el nivel de alerta a naranja por tormentas para Tucumán, Salta, Jujuy y parte de Santiago del Estero.

Aunque se espera que las condiciones meteorológicas comiencen a moderarse en los próximos días, las autoridades mantienen activos los operativos de emergencia ante el riesgo de nuevas lluvias y posibles inundaciones.