El partido más tradicional de Brasil, que se mantuvo neutral en la primera vuelta, se dividió para el 25 de octubre: 17 directorios estaduales respaldan al senador y 10 al presidente Lula da Silva.
A once días del balotaje en Brasil, Flávio Bolsonaro sumó un respaldo de peso. El Movimiento Democrático Brasileño (MDB), el partido más tradicional del país, se dividió de cara a la segunda vuelta del 25 de octubre: 17 de sus directorios estaduales anunciaron su apoyo al senador del Partido Liberal, mientras que otros 10 se inclinaron por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, que busca la reelección.
En la primera vuelta, Flávio Bolsonaro obtuvo el 47% de los votos y Lula, el 45%. Una encuesta de Datafolha difundida después de esa elección le asignó al senador el 52% de los votos válidos frente al 48% del mandatario.
Un partido dividido
Los directorios que respaldan a Bolsonaro incluyen a São Paulo, Río de Janeiro, Minas Gerais, Brasilia, Río Grande del Sur, Paraná y Santa Catarina, estados donde vive más del 75% de la población. Los que apoyan a Lula se concentran en el norte y nordeste, entre ellos Bahía, Pernambuco, Ceará y Maranhão.
El presidente del MDB, Baleia Rossi, anunció la decisión en un acto junto a Bolsonaro y condicionó el apoyo a «la defensa incondicional de nuestra democracia», a la pacificación nacional y a la responsabilidad fiscal. Del acto participó también el alcalde de São Paulo, Ricardo Nunes.
El movimiento tiene una particularidad: el MDB integra la coalición de gobierno de Lula, pero buena parte de su estructura territorial se volcó hacia la oposición. El partido cuenta con 9 senadores y 38 diputados.
Más apoyos para cada lado
Además del MDB, Bolsonaro recibió el respaldo de Republicanos, Progresistas, União Brasil, Podemos y Novo. Lula, por su parte, sumó el apoyo de partidos de izquierda más pequeños que habían competido con candidatos propios en la primera vuelta.
Las propuestas de Bolsonaro
En un encuentro con empresarios, el candidato afirmó que el balotaje definirá el rumbo del país por «treinta, cuarenta años» y prometió designar al menos cinco jueces del Supremo Tribunal Federal si llega a la presidencia, un punto que concentra la polémica: su partido cuestiona al juez Alexandre de Moraes, que instruyó el proceso por el que fue condenado su padre, Jair Bolsonaro.
También propuso reducir impuestos y gasto público, y anunció una política de mano dura contra el narcotráfico, con cárceles de máxima seguridad.
Por qué importa a la Argentina
El resultado en Brasil, principal socio comercial de la Argentina, tendrá impacto directo en la región. El gobierno de Javier Milei mantiene una relación distante con Lula y una afinidad política con la familia Bolsonaro, por lo que un eventual cambio en Brasilia podría redefinir el vínculo bilateral y la dinámica del Mercosur.
