El ente regulador publicó en el Boletín Oficial los cuadros tarifarios que regirán desde el 1° de noviembre. Las subas superan el 1,93% de inflación de septiembre y coinciden con el recorte del régimen de Zona Fría.
Las boletas de luz y gas volverán a subir en noviembre. El Ente Nacional Regulador del Gas y la Electricidad (ENReGE) publicó este viernes en el Boletín Oficial una serie de resoluciones con los nuevos cuadros tarifarios que las distribuidoras aplicarán desde el 1° de noviembre.
Cuánto aumenta la luz
En electricidad, el ajuste alcanza al Costo Propio de Distribución (CPD), uno de los componentes que definen el valor final de la factura. Para los usuarios de Edenor, ese concepto sube 3,18% respecto de octubre; para los de Edesur, 2,94%.
La actualización se calcula a partir de una combinación de índices de septiembre: el de Precios Internos al por Mayor (IPIM), que fue de 3,16%, y el de Precios al Consumidor (IPC), que marcó 1,93%. Por eso, el incremento queda por encima de la inflación minorista del mes.
Los hogares residenciales que conservan el subsidio tendrán tarifa bonificada para los primeros 200 kWh mensuales; el consumo que supere ese tope se cobrará a precio pleno. Para noviembre, la Secretaría de Energía dispuso además una bonificación extraordinaria adicional del 25% para ese segmento.
Cuánto aumenta el gas
En el caso del gas, la suba para los usuarios de Metrogas en la Ciudad de Buenos Aires será del 2,95%, mientras que en el conurbano bonaerense llegará al 3,65%.
Para los hogares incluidos en el régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF), Energía fijó una bonificación general del 50% sobre el Precio Anual Uniforme (PAU), a la que se suma un descuento extraordinario del 24,25%.
El fin de Zona Fría
Los aumentos llegan al mismo tiempo que la reglamentación de los cambios en el régimen de Zona Fría, que dejará a cerca de 1,6 millones de hogares sin el descuento del 50% que recibían por vivir en regiones de bajas temperaturas. Esos usuarios solo podrán acceder a una bonificación del 20% si califican dentro del SEF.
Qué hay detrás
La política oficial apunta a reducir de manera gradual los subsidios energéticos, uno de los rubros de mayor peso en el gasto público, y a que las tarifas reflejen cada vez más el costo real del servicio. El efecto inmediato se traslada a hogares, comercios e industrias, que enfrentan subas mensuales por encima de la inflación.
