Según la Fundación Observatorio PyME, el sector acumula 14 meses de contracción: la producción cayó 11,9% interanual y el empleo, 5,6%. El 80% señala la caída de la demanda interna como su principal preocupación.
La industria pyme atraviesa un escenario de creciente tensión financiera. Según el último relevamiento de la Fundación Observatorio PyME, realizado en octubre, las pymes industriales acumulan 14 meses consecutivos de contracción. La producción cayó un 11,9% interanual y un 4,7% respecto del segundo trimestre, mientras que el empleo retrocedió un 5,6% interanual.
Embargos y cadena de pagos
El informe advierte que una de cada siete empresas está alcanzada por embargos de ARCA. Además, la mitad de las pymes debió extender los plazos de cobro a sus clientes, que ya promedian 49 días, diez más que el año pasado. A esto se suman la demanda deprimida, la suba de costos y la competencia de productos importados.
El 80% de las empresas identificó la caída de la demanda interna como su principal preocupación.
Sin señales de recuperación
Los indicadores anticipatorios no muestran un cambio de tendencia en el corto plazo. El Índice Anticipatorio del Ciclo de Actividad (PMI) se mantuvo en 44 puntos, por debajo del umbral de 50 que separa la expansión de la contracción, y el Índice de Confianza Empresarial cayó a 40 puntos. «No hay señales de reversión del escenario contractivo, al menos en el corto plazo», concluye el informe.
Un patrón que se repite
El dato coincide con otros indicadores recientes: la caída de la actividad industrial en agosto, el bajo uso de la capacidad instalada y la pérdida de empleo formal en la industria y el comercio. Para las pymes, que concentran buena parte del empleo industrial, la combinación de ventas débiles, costos en alza y deudas fiscales pone en riesgo la continuidad de muchas empresas, en un contexto en el que el Gobierno apuesta a que la recuperación llegue de la mano de los sectores exportadores.
