Luego de 448 días de detención en Venezuela, el gendarme argentino Nahuel Gallo volvió al país y se reencontró con su familia en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza. El abrazo con su esposa y su hijo marcó el cierre de una etapa de incertidumbre que, según relató su suegra y abogada, fue “una verdadera pesadilla”.
En diálogo con el medio Infobae, Yalitza García contó cómo vivieron las horas previas a la liberación y la emoción que significó volver a verlo tras más de 14 meses de reclamos.
Una noticia inesperada y un abrazo esperado
“La familia recibió la noticia de manera completamente informal e irregular, como todo hasta acá”, explicó García. El mensaje llegó la noche del sábado: “El argentino sale hoy en libertad”. A partir de ese momento comenzaron la espera y la ansiedad hasta la confirmación definitiva.
El reencuentro fue profundamente conmovedor. “Lloramos todos. Era lo que queríamos ver, ese abrazo tan esperado”, expresó la abogada, al recordar el momento en que Gallo se fundió en un abrazo con su hijo Víctor, quien durante meses preguntó a diario por su padre.
Un proceso de recuperación
Tras su llegada, la prioridad es su estado de salud. Según detalló García, el gendarme se encuentra conmovido y en estado delicado, aunque estable. Ahora deberá someterse a un chequeo médico integral y atravesar un proceso de recuperación física y emocional.
Durante el período de detención, la familia mantuvo gestiones constantes y sostuvo reclamos públicos por su liberación. “Nosotros tenemos la verdad en nuestras manos”, remarcó García, al tiempo que agradeció el acompañamiento recibido durante estos meses.
El final de una etapa difícil
El regreso de Gallo no solo representa una liberación individual, sino también el cierre de un ciclo de angustia para su entorno más cercano. “Pensar que Víctor preguntaba todos los días por su papá, y ahora se acabó esta pesadilla”, dijo su suegra.
La familia busca ahora recuperar la tranquilidad y acompañar su adaptación tras el regreso al país. El abrazo en Ezeiza simbolizó algo más que un reencuentro: fue el punto final a más de un año de incertidumbre y el inicio de una nueva etapa.