Mientras continúa la conmoción por el ataque en la Escuela N°40 Mariano Moreno de San Cristóbal, un nuevo testimonio aportó un dato alarmante: el agresor, un alumno de 15 años, habría realizado amenazas días antes del hecho que no fueron tomadas en serio ni comunicadas a las familias. 

Según relató un padre de una estudiante del establecimiento, el adolescente había advertido en clase que “iban a morir todos”, pero esa situación no generó ninguna intervención institucional. “Esto tendría que haberse hablado antes, pero nadie lo había tomado en serio”, señaló. 

El episodio reavivó fuertes cuestionamientos sobre la falta de comunicación y de acción ante posibles señales de alerta dentro del ámbito escolar. De acuerdo con el testimonio, los padres no fueron informados de conflictos previos ni se convocaron reuniones para abordar situaciones de violencia entre alumnos.

El hombre también describió el impacto que dejó la tragedia en su familia. Su hija, que estaba en el colegio al momento del ataque, quedó profundamente afectada y no quiere volver a clases en el corto plazo. “Está muy mal, no entiende lo que pasó”, explicó. 

Además, sostuvo que en la escuela ya se venían registrando episodios de violencia, algunos incluso fuera del establecimiento, y que en muchos casos no trascendían más allá del ámbito interno. “Se callan. Hablan entre ellos y queda dentro de la escuela”, afirmó.

Respecto al perfil del agresor, indicó que no mostraba comportamientos violentos en la vida cotidiana, aunque mencionó posibles conflictos en el entorno familiar. “Era un chico normal, no parecía estar pasando por algo”, describió.

El testimonio también reflejó el clima de miedo que atraviesa la comunidad educativa, con padres que evalúan cambiar a sus hijos de escuela y alumnos que presentan secuelas emocionales tras lo ocurrido.

La tragedia no solo dejó una víctima fatal y varios heridos, sino que también expuso una problemática más profunda vinculada a la violencia escolar, la falta de detección temprana y la necesidad de mejorar los canales de comunicación entre instituciones y familias.