El brutal ataque ocurrido en la Escuela N°40 Mariano Moreno de San Cristóbal, en la provincia de Santa Fe, dejó como saldo la muerte de un alumno de 13 años que fue identificado como Ian Cabrera. El adolescente fue asesinado por un compañero de 15 años que ingresó armado al establecimiento durante el inicio de la jornada escolar. 

El hecho se produjo alrededor de las 7.15, cuando los estudiantes se encontraban en el patio interno esperando el izamiento de la bandera. En ese momento, el agresor sacó una escopeta —que habría ingresado oculta en un estuche de guitarra— y efectuó varios disparos dentro del colegio. 

Como consecuencia del ataque, además de la víctima fatal, ocho estudiantes resultaron heridos. Seis de ellos fueron atendidos en el hospital local con lesiones leves, mientras que otros dos debieron ser trasladados a Rafaela, uno de ellos en estado más delicado, aunque estable. 

La situación fue controlada gracias a la intervención de un asistente escolar, que logró reducir al atacante y quitarle el arma antes de que continuara disparando. Posteriormente, el adolescente fue detenido y quedó a disposición de la Justicia. 

Desde el Gobierno provincial confirmaron que el tirador no contaba con antecedentes de violencia dentro del sistema educativo, aunque señalaron que atravesaba una situación familiar compleja en el ámbito privado. 

En paralelo, las autoridades activaron un operativo integral para asistir a las víctimas, sus familias y la comunidad educativa, con equipos de salud mental trabajando en los centros de atención y en la contención de los afectados.

La tragedia generó un fuerte impacto en toda la ciudad. Instituciones locales, como el club donde jugaba la víctima, suspendieron sus actividades en señal de duelo, mientras continúan las investigaciones para esclarecer las circunstancias del hecho.

El caso volvió a poner en debate la violencia en ámbitos escolares y la necesidad de reforzar los mecanismos de prevención y detección temprana de situaciones de riesgo.