El ataque armado ocurrido en la Escuela N°40 Mariano Moreno de San Cristóbal dejó una profunda conmoción en toda la comunidad educativa. En ese contexto, una alumna que presenció la secuencia relató con crudeza los momentos de terror vividos dentro del establecimiento, donde un estudiante de 15 años mató a un compañero de 13 e hirió a otros alumnos. 

La joven contó que todo comenzó con un estruendo que, en un primer momento, no generó sospechas. “Pensamos que era otra cosa, nunca imaginamos que era un disparo”, explicó. Sin embargo, segundos después la escena se volvió dramática.

Según su testimonio, vio salir a dos alumnos del baño, uno de ellos herido, y detrás apareció el agresor con el arma. “Le apuntó al pecho y le disparó. El chico cayó en el acto”, relató, aún conmocionada por lo ocurrido. 

El pánico se apoderó rápidamente de la escuela. “Empezamos todos a correr, se escuchaban gritos, llantos y cómo rompían ventanas para escapar”, describió. Muchos estudiantes huyeron como pudieron, mientras otros intentaban resguardarse dentro del edificio.

La alumna explicó que buscó refugio en la sala de profesores, donde el miedo era generalizado. “Todos estaban tirados en el piso. Yo me escondí y no podía dejar de llorar”, recordó. 

Minutos después, la situación logró ser controlada cuando personal del colegio redujo al agresor y le quitó el arma. Al salir, la joven se encontró con una escena que la marcó profundamente: “Vi al chico sin vida en el piso, con un charco de sangre. Eso no me lo puedo sacar de la cabeza”, expresó.

Sobre el atacante, aseguró que no tenía un perfil conflictivo dentro de la escuela y que incluso contaba con un grupo de amigos. También descartó que haya sido víctima de bullying, aunque reconoció que no conocía en detalle su situación personal.

Otro dato relevante que aportó es que el agresor llevaba el arma dentro de su mochila junto con las municiones, lo que le permitió ingresar sin levantar sospechas.

El impacto emocional del hecho es profundo. La estudiante advirtió que muchos compañeros aún no recibieron contención psicológica y que el miedo a regresar a clases es generalizado. “Si no tenemos apoyo, va a ser muy difícil volver”, afirmó.

La tragedia dejó una marca imborrable en San Cristóbal y volvió a poner en foco la violencia en ámbitos escolares, en un contexto que genera creciente preocupación.