La jurista sudafricana Navanethem PillayNavanethem Pillay. Foto: Antônio Cruz, Agência Brasil / Wikimedia Commons (CC BY 3.0 BR)

La jurista sudafricana, exjueza de la CPI, fue premiada por su trabajo en la justicia penal internacional. Washington respondió el mismo día con sanciones contra el tribunal y abrió un frente de tensión con sus aliados europeos.

El Comité Noruego del Nobel otorgó este viernes el Premio Nobel de la Paz 2026 a la jurista sudafricana Navanethem «Navi» Pillay por su aporte a la paz y al derecho internacional. Pocas horas después, el gobierno de Donald Trump anunció sanciones contra la Corte Penal Internacional (CPI), el tribunal en el que Pillay fue jueza de la Sala de Apelaciones entre 2003 y 2008.

Un premio con mensaje

Pillay construyó su carrera en los tribunales de la Sudáfrica del apartheid. Luego presidió el Tribunal Penal Internacional para Ruanda y fue Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos.

Al fundamentar la elección, el comité dijo que buscaba dejar un recordatorio en un momento en que los jueces y las instituciones del derecho internacional sufren ataques políticos. También sostuvo que un sistema en el que los criminales de guerra rindan cuentas es condición para un mundo en paz.

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, criticó con dureza al comité por la elección.

Qué implican las sanciones

El secretario de Estado, Marco Rubio, afirmó que Estados Unidos prohibirá las transacciones con un tribunal al que calificó de ilegítimo, con el objetivo de cortar sus recursos. Hasta ahora, Washington había sancionado a fiscales y jueces de la CPI. Esta vez apunta a la institución en sí, lo que podría alcanzar a bancos, aseguradoras y proveedores tecnológicos que le prestan servicios.

Rubio dijo que la medida deja margen para que la Corte y sus Estados miembros atiendan las objeciones estadounidenses. Un funcionario del Departamento de Estado indicó que el Tesoro emitirá licencias para proteger intereses de su país, lo que sugiere excepciones temporales.

La fiscal adjunta de la CPI, Nazhat Shameem Khan, condenó las sanciones. Sostuvo que buscan debilitar el Estado de derecho internacional y aseguró que el tribunal seguirá con todas sus investigaciones.

El trasfondo del conflicto

Washington rechaza desde hace años la actuación de la CPI, en especial las órdenes de arresto contra funcionarios israelíes, entre ellos Netanyahu. También rechazó una investigación anterior, ya cerrada, sobre soldados estadounidenses en Afganistán.

La Corte funciona desde 2002 en La Haya y juzga genocidio, crímenes de guerra y de lesa humanidad. Tiene 125 Estados miembros, entre ellos todos los de la Unión Europea y todos los de la OTAN salvo Estados Unidos y Turquía. Por eso la decisión anticipa fricciones con Europa: el secretario del tribunal, Osvaldo Zavala Giler, ya había pedido a la UE que active mecanismos para proteger a sus países de los efectos extraterritoriales de las sanciones.