El S&P Merval retrocedió 0,5% y profundizó las pérdidas de agosto. Los bonos argentinos volvieron a quedar bajo presión, mientras el dólar oficial se mantuvo en $1.520 y el Banco Central compró USD 16 millones.

Los activos argentinos cerraron otra jornada negativa este viernes, en un escenario marcado por la caída de las acciones, la presión sobre los bonos soberanos y una nueva suba del riesgo país.

El S&P Merval perdió 0,5% y terminó en 3.086.785 puntos, con lo que acumuló su sexta rueda consecutiva en terreno negativo. En lo que va de agosto, el principal índice bursátil argentino registra un retroceso cercano al 6%.

Medido en dólares, el Merval volvió a quedar por debajo de los 2.000 puntos y alcanzó su nivel más bajo desde el 22 de mayo.

El desempeño local contrastó con la jornada positiva registrada en los principales índices de Wall Street.

El riesgo país alcanzó los 451 puntos

En medio de la debilidad de los bonos soberanos, el riesgo país avanzó hasta los 451 puntos básicos, su nivel más elevado desde junio.

El comportamiento de los mercados estuvo condicionado por diferentes factores locales, entre ellos los últimos indicadores de actividad económica y precios.

La inflación de la Ciudad de Buenos Aires se aceleró al 2,9% durante julio, mientras que los últimos datos oficiales mostraron que la producción industrial acumuló una caída del 2,2% durante el primer semestre.

La construcción, por su parte, registró en junio una baja del 4,1% respecto del mes anterior.

A estos factores se suman las expectativas de los inversores sobre el escenario político y las decisiones que pueda adoptar el Congreso durante los próximos meses.

Las acciones argentinas operaron con mayoría de bajas

Las compañías argentinas que cotizan en Nueva York tampoco lograron aprovechar el buen desempeño de los mercados estadounidenses.

Entre las principales caídas de la jornada aparecieron Bioceres, con un retroceso del 4,4%; Corporación América, con una baja del 4%; y Loma Negra, que perdió 3,9%.

En Estados Unidos, en cambio, los principales índices terminaron en alza después de conocerse nuevos datos sobre el mercado laboral.

El Dow Jones avanzó 0,3%, mientras que el S&P 500 ganó 0,6% y el Nasdaq Composite trepó 1,3%.

El informe de empleo de julio mostró una inesperada pérdida de 23.000 puestos de trabajo en Estados Unidos y una reducción de la tasa de desempleo hasta el 4,1%.

El mercado interpretó los números como una señal que podría influir sobre las próximas decisiones de política monetaria de la Reserva Federal.

El dólar oficial se mantuvo en $1.520

En el mercado cambiario argentino, el dólar mayorista cerró a $1.498,50, con una baja marginal de un peso.

El volumen negociado en el segmento de contado alcanzó los USD 395,3 millones, casi USD 300 millones menos que durante la jornada anterior.

Por su parte, el dólar minorista permaneció en $1.520 para la venta, mientras que el promedio informado entre las entidades financieras fue de $1.521,28 para la venta y $1.469,92 para la compra.

El dólar blue también retrocedió. La cotización informal perdió cinco pesos y terminó en $1.525 para la venta, acumulando siete jornadas consecutivas de bajas y alcanzando su menor valor desde mediados de julio.

El Banco Central compró USD 16 millones

El Banco Central cerró la jornada con compras por USD 16 millones en el mercado cambiario.

Las reservas internacionales brutas aumentaron en USD 620 millones y finalizaron en USD 49.455 millones. En la variación también incidió el aumento del precio internacional del oro.

En paralelo, el mercado continúa siguiendo la política de acumulación de reservas y el nivel de liquidez del sistema financiero.

Con este escenario, los activos argentinos terminaron una semana marcada por la suba del riesgo país, la continuidad de las pérdidas bursátiles y un dólar que se mantuvo cerca de sus máximos nominales recientes.