La explosión ocurrida durante la madrugada frente a la embajada de Estados Unidos en Oslo podría haber sido un acto terrorista, según una de las hipótesis que maneja la policía noruega. El estallido no dejó víctimas, pero provocó daños materiales en la sede diplomática.
Las autoridades de Noruega investigan como posible acto terrorista la explosión registrada en la madrugada del domingo frente a la embajada de Estados Unidos en Oslo.
El estallido ocurrió alrededor de la 01:00 hora local, en el acceso de la sección consular del edificio diplomático. Aunque no se registraron heridos, la detonación provocó daños materiales menores y activó un amplio operativo policial en la zona.
Un artefacto explosivo y varias hipótesis
La policía confirmó que en el incidente se utilizó un artefacto explosivo, aunque evitó brindar detalles sobre la naturaleza del dispositivo mientras continúan las pericias.
El jefe de la unidad conjunta de investigación e inteligencia de la policía noruega, Frode Larsen, señaló que una de las líneas de investigación contempla la posibilidad de terrorismo.
“Una de las hipótesis es que se trata de un acto de terrorismo, aunque debemos mantenernos abiertos a otras posibles causas”, afirmó durante una conferencia de prensa.
En el lugar del estallido se observaron vidrios rotos, grietas en una puerta blindada, marcas negras en el suelo y luminarias dañadas, indicios que están siendo analizados por especialistas.
Amplio operativo de seguridad
Tras la explosión, la policía acordonó el área y desplegó peritos, perros rastreadores, drones y helicópteros para inspeccionar la zona.
Las autoridades también pidieron a la población aportar información o reportar movimientos sospechosos ocurridos entre la medianoche y las dos de la madrugada.
Por el momento no hay sospechosos identificados.
Contexto internacional de tensión
El incidente ocurre en un contexto de alerta internacional por la seguridad de representaciones diplomáticas estadounidenses, debido a la escalada del conflicto en Medio Oriente entre Irán, Israel y Estados Unidos.
Los investigadores no descartan que el hecho pueda estar vinculado a ese escenario, aunque aclararon que no existe por ahora evidencia que confirme esa relación.
Reacción del gobierno noruego
El ministro de Relaciones Exteriores de Noruega, Espen Barth Eide, y la ministra de Justicia, Astri Aas-Hansen, se comunicaron con el encargado de negocios de la embajada estadounidense, Eric Meyer, para expresar la preocupación del gobierno.
Las autoridades calificaron el episodio como “un acto inaceptable” y aseguraron que la seguridad de las misiones diplomáticas es una prioridad.
El Servicio de Seguridad de la Policía de Noruega (PST) también reforzó su participación en la investigación, aunque el nivel de alerta terrorista del país se mantiene en nivel tres sobre cinco, vigente desde 2024.
Mientras continúan las pericias, la policía señaló que la zona alrededor de la embajada ya fue declarada segura para residentes y transeúntes.