Plaza Bellecour, en LyonPlace Bellecour, Lyon. Foto: Zairon / Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0)

El primer ministro Sébastien Lecornu pidió a los prefectos aplicar restricciones nocturnas localizadas. En Lyon se prohibieron las manifestaciones tras disturbios de amplitud inédita, y más de 3.000 comercios fueron vandalizados durante el fin de semana.

La crisis social en Francia escaló a un nuevo nivel. El gobierno de Emmanuel Macron dispuso la primera noche de toques de queda en París y otras ciudades para contener la ola de protestas que se extiende por el país desde hace semanas.

En la capital, la restricción rigió entre las 23 del lunes y las 6 del martes en las zonas de la Plaza de la República y Les Halles. También se aplicaron medidas similares en Lyon, Niza y sectores de ciudades del norte como Lille y Douai.

Lyon, el epicentro de la violencia

El prefecto del Ródano, Étienne Guyot, calificó la violencia en Lyon como de amplitud inédita. Durante el fin de semana, manifestantes incendiaron la oficina de turismo de la Plaza Bellecour y atacaron numerosos comercios. En todo el país, más de 3.000 locales fueron vandalizados.

Guyot prohibió en la zona todos los cortejos, desfiles, reuniones y manifestaciones en la vía pública. El alcalde de Lyon, Grégory Doucet, diferenció a los manifestantes pacíficos de los grupos radicales responsables de los disturbios.

La respuesta del Gobierno

El primer ministro, Sébastien Lecornu, pidió a los prefectos aplicar toques de queda localizados, en coordinación con los alcaldes, y afirmó que la medida ayudó a recuperar la calma durante la noche. También reconoció errores en la gestión de la seguridad y convocó a reuniones urgentes, empezando por representantes de las grandes plataformas de redes sociales.

El ministro de Economía, Roland Lescure, prometió medidas de apoyo para comerciantes y artesanos afectados, mientras que el ministro del Interior, Laurent Nuñez, admitió que las autoridades deben anticipar mejor las movilizaciones. Tras las primeras audiencias de flagrancia en París, Toulouse y Bobigny, varias personas fueron condenadas a prisión o a trabajos comunitarios.

Un país en tensión

Las protestas comenzaron con reclamos estudiantiles por la falta de recursos en las escuelas secundarias y se ampliaron a un malestar general por el costo de vida y el recorte del gasto público. La adopción de toques de queda, una medida excepcional, muestra la dificultad del Gobierno para canalizar ese descontento en el tramo final del mandato de Macron.