Se conocieron nuevos detalles sobre el adolescente de 15 años que asesinó a un compañero dentro de la Escuela N°40 de San Cristóbal, Santa Fe. En conversaciones con su defensa, el joven aseguró que el ataque no estuvo dirigido a una persona en particular, sino que actuó sin un objetivo específico.
Según reveló una de sus abogadas, el menor manifestó que lo ocurrido estuvo vinculado a su estado emocional y psicológico. “No fue un ataque dirigido hacia una persona”, explicó la letrada, quien señaló que el hecho estaría relacionado con una reacción derivada de un cuadro depresivo.
De acuerdo con su testimonio, el adolescente venía atravesando una situación compleja desde hacía años, con pensamientos suicidas y una sensación persistente de no encajar con su entorno. Incluso, reconoció antecedentes de autolesiones y que estaba bajo tratamiento psicológico.
En el primer contacto con sus abogados, el joven no pudo explicar con claridad por qué cometió el ataque. Según trascendió, expresó vergüenza y dificultades para hablar frente a su madre, aunque luego pudo transmitir parte de su estado emocional.
La defensa también indicó que no existían antecedentes de violencia hacia terceros ni señales claras que anticiparan un episodio de esta magnitud, según lo manifestado por familiares y compañeros.
Desde el punto de vista legal, el adolescente es inimputable por su edad. Sin embargo, por la gravedad del hecho, la defensa estima que no recuperará la libertad y que será alojado en una institución especializada bajo un régimen cerrado o semiabierto.
Mientras tanto, el joven permanece bajo custodia y con asistencia profesional, en el marco de una causa que continúa generando conmoción y abre interrogantes sobre la salud mental en adolescentes y los mecanismos de prevención.