El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, habló durante 108 minutos en el Capitolio en su discurso sobre el Estado de la Unión. Defendió su programa económico, reivindicó su política migratoria, cuestionó un reciente fallo de la Corte Suprema de Estados Unidos y puso a Irán en el centro de su agenda internacional.

Desde el estrado del hemiciclo, con el vicepresidente J. D. Vance y el presidente de la Cámara de Representantes Mike Johnson detrás suyo, Trump ofreció un discurso de fuerte tono político y confrontativo.


“La era dorada de Estados Unidos”

“Nuestra nación ha regresado, más grande, mejor, más rica y más fuerte que nunca”, afirmó al inicio de su mensaje. “Esta es la era dorada de Estados Unidos”, agregó.

El mandatario sostuvo que su administración logró reducir la inflación, fortalecer los ingresos y asegurar la frontera. También defendió su política de aranceles recíprocos, pese al reciente fallo adverso de la Corte Suprema.

“Utilicé estos aranceles, recaudé cientos de miles de millones de dólares para lograr grandes acuerdos para nuestro país”, aseguró. Luego calificó como “muy desafortunado” el fallo judicial que limitó esa estrategia comercial.


Cruce directo con los demócratas

El clima en el recinto reflejó la polarización política. Mientras los legisladores republicanos aplaudían de pie, las bancadas demócratas permanecieron en silencio.

Trump criticó duramente la negativa demócrata a financiar al Departamento de Seguridad Nacional en medio de la crisis por inmigración indocumentada.

“Esta gente está loca”, lanzó el presidente en referencia a la oposición.

La representante demócrata Ilhan Omar respondió desde su banca: “¡Mataste a estadounidenses!”. El intercambio elevó la tensión en el recinto y terminó con la salida de Omar junto a otros legisladores opositores.


Irán en la mira

En política exterior, Trump mencionó a Venezuela, Cuba y México, pero centró su advertencia en la República Islámica.

“Prefiero resolver este problema por la vía diplomática. Pero jamás permitiré que el principal patrocinador del terrorismo del mundo tenga un arma nuclear”, afirmó en clara alusión a Irán y a su líder supremo, Ali Khamenei.

El mensaje fue interpretado como una señal de endurecimiento frente al programa nuclear iraní y como un eje clave de la política exterior de cara a las elecciones de medio término.


Un discurso con proyección electoral

Con un tono enfático y combativo, Trump buscó consolidar el respaldo republicano y marcar diferencias con los demócratas en temas económicos, judiciales y migratorios.

El discurso no solo repasó la gestión sino que delineó la estrategia política para los próximos meses, en un escenario atravesado por la disputa parlamentaria y la campaña rumbo a las elecciones legislativas.