La salida de Manuel Adorni de la Jefatura de Gabinete abrió una nueva etapa para el Gobierno de Javier Milei, que ahora intentará dejar atrás el impacto político de las investigaciones judiciales y volver a centrar su estrategia en la evolución de la economía como principal herramienta para fortalecer su imagen y afrontar el próximo calendario electoral.

En la Casa Rosada consideran que, superada la crisis política, el foco volverá a estar puesto en la inflación, la recuperación de la actividad económica y la evolución de los ingresos, variables que el oficialismo considera determinantes para sostener el respaldo social.

La economía vuelve al centro de la escena

Con la renovación del esquema de comunicación del Gobierno, el objetivo es que las medidas económicas recuperen protagonismo en la agenda pública.

El Ejecutivo apuesta a consolidar el proceso de desaceleración inflacionaria registrado durante los primeros meses del año y espera que los próximos indicadores acompañen una recuperación gradual del consumo y del poder adquisitivo.

En paralelo, la administración nacional buscará sostener la estabilidad cambiaria, uno de los pilares del programa económico que impulsa el Ministerio de Economía.

El dólar, bajo seguimiento

Durante junio el tipo de cambio mostró una mayor volatilidad y acumuló una suba cercana al 5%, aunque en los últimos días el mercado exhibió una moderación en el ritmo de ajuste.

Desde el Gobierno aseguran que el objetivo no es impedir los movimientos del dólar, sino evitar fluctuaciones bruscas que puedan trasladarse a los precios y alterar las expectativas económicas.

La demanda de divisas para ahorro continúa elevada, mientras que la liquidación de exportaciones agrícolas comenzó a desacelerarse tras el pico registrado durante la cosecha gruesa.

Inflación y salarios, las variables clave

Uno de los principales desafíos para el segundo semestre será consolidar la recuperación de los ingresos reales.

En los últimos meses los salarios comenzaron a mostrar una mejora respecto de la inflación, aunque buena parte de esa recuperación todavía convive con aumentos en tarifas, servicios privados y otros gastos que continúan presionando sobre el presupuesto de las familias.

El Gobierno confía en que una inflación más baja permita fortalecer el consumo interno y mejorar el clima económico antes del proceso electoral.

Un segundo semestre decisivo

La administración de Javier Milei considera que el desempeño de la economía será el principal factor para sostener su competitividad política en los próximos meses.

Con la crisis generada por la salida de Adorni fuera del centro de la agenda, el oficialismo buscará instalar nuevamente el debate sobre la baja de la inflación, la estabilidad financiera y la recuperación de la actividad, convencido de que esos indicadores serán determinantes para llegar fortalecido al año electoral.