El Gobierno de Israel confirmó su respaldo al alto el fuego de dos semanas acordado entre Estados Unidos y Irán, aunque dejó en claro que la tregua no se extiende al conflicto que mantiene en Líbano.

A través de un comunicado oficial, el primer ministro Benjamin Netanyahu expresó su apoyo a la decisión del presidente Donald Trump de suspender los ataques contra Teherán, aunque condicionó ese respaldo a que Irán detenga sus ofensivas y garantice la libre circulación en el estratégico estrecho de Ormuz.

Condiciones y objetivos del acuerdo

Desde Israel remarcaron que acompañan la iniciativa diplomática impulsada por Washington con el objetivo de evitar que Irán represente una amenaza nuclear, misilística o terrorista en la región. En ese sentido, el alto el fuego busca abrir una instancia de negociación entre ambas potencias, que comenzaría en los próximos días en Pakistán.

Por su parte, las autoridades iraníes se comprometieron a garantizar el tránsito seguro en el estrecho de Ormuz durante el período de la tregua, un punto clave para la estabilidad energética global.

Diferencias sobre el alcance de la tregua

A pesar del respaldo, el Gobierno israelí marcó una clara diferencia respecto a otras interpretaciones del acuerdo. Según su postura, el alto el fuego no incluye el frente abierto en Líbano, donde continúan las operaciones militares contra el grupo Hezbollah.

Esta posición contradice declaraciones del primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, quien había señalado que la tregua se aplicaría en toda la región, incluido el territorio libanés.

Un conflicto que sigue activo

El frente en Líbano permanece como uno de los principales focos de tensión. La escalada comenzó tras ataques con cohetes atribuidos a Hezbollah, lo que derivó en una ofensiva israelí con bombardeos y operaciones terrestres.

Según reportes oficiales, los enfrentamientos dejaron más de 1.500 muertos y cerca de 4.800 heridos desde el inicio de la ofensiva, mientras la situación humanitaria continúa deteriorándose.

El escenario internacional sigue siendo frágil: aunque la tregua entre Washington y Teherán abre una ventana para la negociación, la continuidad de los combates en otros frentes mantiene en alerta a la comunidad internacional.