El piloto argentino completó una sólida recuperación en el Circuito Internacional de Sepang, avanzando desde el fondo hasta la décima tercera colocación.
A pesar de haber estado condicionado por una estrategia inicial con neumáticos desacertados y un desarrollo marcado por el agua en pista, el piloto argentino de Alpine logró escalar ocho posiciones en una competencia caótica que tuvo a Max Verstappen como ganador.
La exigencia dominical de la máxima categoría del automovilismo internacional dejó sensaciones positivas para Franco Colapinto, quien completó una destacada labor en el Gran Premio disputado excepcionalmente en el trazado de Sepang, Malasia. Obligado a partir desde la vigésima primera posición de la grilla debido a penalizaciones acumuladas, el representante de Alpine debió remar contra la corriente en una competencia fuertemente condicionada por las precipitaciones y el asfalto mojado.
En el arranque, una elección táctica desacertada en los compuestos perjudicó temporalmente el andar del piloto nacional y de su compañero de estructura, Pierre Gasly. Sin embargo, gracias al ritmo de carrera trabajado en los ensayos previos y al aprovechamiento de los relanzamientos y abandonos en pista —como el del británico George Russell—, Colapinto logró escalar ocho lugares para cruzar la bandera a cuadros en el decimotercer puesto. En la punta, Max Verstappen se alzó con la victoria, escoltado por Kimi Antonelli y Lewis Hamilton, en una jornada donde el argentino volvió a demostrar temple ante la adversidad.