La Albiceleste no tuvo piedad en su segundo amistoso posterior al Mundial y vapuleó al conjunto africano ante una multitud en Núñez.
En un encuentro marcado por la diferencia de nivel y la profunda reestructuración del rival —que arribó al país con lo justo—, el equipo de Lionel Scaloni se impuso con absoluta comodidad gracias a los tantos de Lautaro Martínez, Gianluca Prestianni, Nico Paz, Julián Álvarez, Franco Mastantuono, un gol en contra y Giuliano Simeone.
La Selección Argentina completó su segundo compromiso de la ventana internacional con una aplastante victoria por 7-0 frente a Burkina Faso en el Estadio Monumental. El trámite del partido dejó en evidencia desde el primer minuto la enorme brecha existente con el combinado africano, que debió afrontar serios inconvenientes logísticos y arribar al país horas antes del pitazo inicial. Pese a las complicaciones organizativas que rodearon la previa, el combinado nacional asumió el compromiso con seriedad y resolvió la historia rápidamente.
Ya en la primera mitad, el conjunto dirigido por Lionel Scaloni estableció una ventaja indescontable de cinco goles por intermedio de Lautaro Martínez —quien capitalizó un rebote tras errar un penal—, un tanto en contra, Gianluca Prestianni, Nico Paz y Julián Álvarez. En el complemento, el entrenador nacional aprovechó para realizar múltiples variantes y darle rodaje a juveniles y alternativas, decorando el resultado final con las conquistas de Franco Mastantuono y Giuliano Simeone para cerrar un 7-0 categórico que sirve para ensayar variantes tácticas de cara a los próximos desafíos institucionales.