El oficialismo comenzó a definir su estrategia electoral y analiza cómo disputar las provincias gobernadas por aliados. La discusión por las PASO y las negociaciones con los mandatarios provinciales aparecen como puntos centrales.
Aunque todavía falta más de un año para las elecciones de 2027, el armado electoral ya comenzó a ocupar un lugar importante dentro de La Libertad Avanza. El oficialismo analiza cómo presentarse en las distintas provincias y, especialmente, qué estrategia adoptar en aquellos distritos gobernados por dirigentes que actualmente mantienen acuerdos con la Casa Rosada.
Dentro del espacio existe una postura favorable a presentar candidatos libertarios en prácticamente todo el territorio nacional, tanto para cargos legislativos nacionales como para las elecciones provinciales.
Sin embargo, no todos coinciden. Otro sector considera que competir directamente contra gobernadores aliados podría deteriorar relaciones políticas que el Gobierno necesita para conseguir votos en el Congreso.
La Libertad Avanza prepara candidatos para 2027
Los dirigentes encargados del armado territorial consideran necesario que el partido tenga presencia propia en la mayor cantidad posible de provincias.
El argumento es que, después de haber construido estructuras locales durante los últimos años, abandonar determinadas competencias para respaldar directamente a un gobernador aliado podría perjudicar el crecimiento territorial del espacio.
La modalidad todavía no está definida. En algunos distritos podrían existir acuerdos electorales o coaliciones, mientras que en otros La Libertad Avanza podría presentar listas propias y competir directamente contra los oficialismos provinciales.
La estrategia partidaria tiene entre sus principales referentes a Karina Milei, Eduardo “Lule” Menem y Martín Menem, mientras que las negociaciones que lleva adelante el jefe de Gabinete, Diego Santilli, también adquieren relevancia por su relación con los gobernadores.
La discusión interna por “pintar el país de violeta”
La intención de extender la presencia electoral libertaria abrió diferencias dentro del propio oficialismo.
Un sector considera que competir en casi todas las provincias permitirá consolidar a La Libertad Avanza como una fuerza nacional y construir una estructura política capaz de disputar gobernaciones en los próximos años.
Otra posición advierte que una estrategia de confrontación generalizada podría terminar perjudicando al Gobierno.
Desde ese sector consideran que enfrentarse electoralmente con gobernadores que actualmente colaboran con la Casa Rosada podría tener consecuencias inmediatas en el Congreso, donde el oficialismo necesita acuerdos para aprobar sus principales proyectos.
La discusión, por lo tanto, enfrenta dos objetivos: expandir territorialmente La Libertad Avanza o preservar las alianzas necesarias para garantizar gobernabilidad.
Las PASO aparecen en el centro de las negociaciones
El debate electoral se produce mientras el Gobierno intenta avanzar en el Congreso con una nueva suspensión de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) para 2027.
Para el oficialismo, eliminar esa instancia permitiría reducir el período de incertidumbre electoral y darle más tiempo a la economía antes de las elecciones generales.
También existe una lectura política: sin PASO, el peronismo perdería una herramienta que podría utilizar para ordenar sus diferencias internas y definir candidaturas mediante una competencia electoral.
Sin embargo, dentro del Gobierno reconocen que conseguir los votos necesarios para suspenderlas será complicado. Por eso, algunos dirigentes consideran que una alternativa más viable podría ser eliminar únicamente la obligatoriedad de participar en las primarias.
Otros directamente creen que no conviene utilizar capital político en esa discusión y que debería reservarse para negociaciones consideradas más importantes, como el Presupuesto 2027.
Los gobernadores, una pieza clave para el Gobierno
La relación con los mandatarios provinciales será determinante tanto para la agenda legislativa como para la estrategia electoral.
La posibilidad de presentar candidatos libertarios en sus provincias funciona como una de las herramientas de negociación de la Casa Rosada. Sin embargo, algunos gobernadores cuentan con pocos incentivos para alcanzar acuerdos electorales con el oficialismo nacional.
La situación es particularmente compleja en provincias donde los mandatarios tienen estructuras políticas consolidadas, no ponen en juego bancas estratégicas o enfrentan a un peronismo fragmentado.
En esos distritos, La Libertad Avanza tendría menos herramientas para negociar una alianza.
El antecedente de 2025 y la estrategia hacia las gobernaciones
Las diferencias internas también están atravesadas por lo ocurrido durante las elecciones de 2025.
Un sector del oficialismo considera que haber enfrentado electoralmente a determinados gobernadores terminó deteriorando posteriormente algunos acuerdos parlamentarios. Desde esa mirada, los conflictos territoriales tuvieron consecuencias sobre la capacidad del Gobierno para conseguir respaldo legislativo.
Al mismo tiempo, las elecciones de 2025 permitieron que La Libertad Avanza ampliara considerablemente su representación en el Congreso.
Por eso, quienes defienden una estrategia territorial más agresiva consideran que el crecimiento del partido requiere competir incluso cuando eso implique enfrentar a aliados circunstanciales.
Dentro del oficialismo reconocen que ganar numerosas gobernaciones en 2027 aparece como un objetivo difícil, pero consideran que la construcción territorial puede tener resultados a más largo plazo, especialmente pensando en las elecciones legislativas de 2029 y en la siguiente disputa presidencial de 2031.