Aseguran que la Casa Rosada ya tiene decidido liquidar la emisora antes de fin de año. Apagón cultural e incertidumbre total para los trabajadores.
Se termina una era en la televisión argentina. A días de que la Televisión Pública cumpla un año más de vida, el Gobierno apuró la marcha y le puso punto final a las especulaciones: el canal fundacional del país será privatizado o vendido al mejor postor antes de que termine el año.
La noticia cayó como una bomba en los pasillos de Figueroa Alcorta y Tagle, donde la grilla ya venía sufriendo fuertes recortes. Lejos de la fiesta por su aniversario, los trabajadores enfrentan un panorama oscuro con el inminente remate de las instalaciones y el fin del servicio público de comunicación.
Detalles de la liquidación:
Liquidación acelerada: El Ejecutivo no quiere mantener la estructura pública durante el próximo año.
El predio en la mira: El valioso terreno de Palermo es una de las piezas más codiciadas del remate.
El fin del deporte y el espectáculo federal: La pantalla ya no transmitirá eventos culturales ni eventos deportivos de alcance nacional de forma gratuita.