El presupuesto del principal organismo científico del país cayó 70% en términos reales desde diciembre de 2023 y los proyectos de investigación vigentes se redujeron 85%. Investigadores advierten que el impacto sobre la producción científica todavía no se ve del todo.
El Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) atraviesa uno de los ajustes más profundos de su historia reciente. Según datos del propio organismo, del INDEC y del sistema de Presupuesto Abierto, su presupuesto pasó de $2,1 billones en diciembre de 2023, a valores de junio de este año, a $635.000 millones en 2026: una caída del 70% en términos reales. Solo entre 2025 y 2026 la baja fue del 33%.
Menos personas en el sistema
Entre agosto de 2023 y agosto de 2026, la dotación total se redujo un 11% y pasó de 27.961 a 24.897 personas. Según los datos del organismo hasta diciembre de 2025, el recorte más fuerte en términos relativos se dio entre el personal administrativo (-16%) y los becarios (-12%), mientras que la cantidad de investigadores cayó un 2%.
El físico Jorge Aliaga, investigador del CONICET y exdecano de Ciencias Exactas de la UBA, señaló que las becas doctorales bajaron de unas 1.300 a 1.000 y las posdoctorales, de 800 a 500. Las vacantes para ingresar a la carrera de investigador se redujeron de 800 a 400, y la convocatoria pasó de anual a bienal. Para Aliaga, la consecuencia directa es que se forma menos personal científico.
El derrumbe de los proyectos
El dato más contundente es el de los proyectos vigentes: eran 3.179 en diciembre de 2022 y 480 a fines de 2025, una reducción del 85%. En 2022 había proyectos en las 24 jurisdicciones; en 2025, Tierra del Fuego, Catamarca, La Rioja y Formosa no tenían ninguno.
Los salarios también se resintieron. Tanto Aliaga como la química Valeria Levi, vicedecana en la Universidad de Buenos Aires, estiman que los científicos cobran alrededor de un 40% menos que en 2023. Levi advirtió además que «no hay renovación de equipamiento» y que el país corre el riesgo de quedar más rezagado frente a la comunidad científica internacional.
Un efecto que todavía no se ve
Las publicaciones científicas aún no muestran una caída marcada, pero los especialistas explican que se trata de un efecto diferido: los trabajos que se publican hoy surgen, en su mayoría, de proyectos iniciados antes de 2023. El impacto del ajuste se verá con más claridad en los próximos años.
Lo que viene
Las proyecciones para 2027 no anticipan una recuperación. Según el Grupo Economía Política Ciencia (EPC), el presupuesto del organismo caería otro 9,3% respecto de 2026 y la cantidad de becas bajaría de 9.609 a 9.138.
La discusión se da en el marco de la política de reducción del gasto público que el gobierno de Javier Milei considera central para su programa económico. Para la comunidad científica, en cambio, el riesgo es que la pérdida de recursos humanos y de líneas de investigación resulte difícil de revertir.
