El presidente Javier Milei oficializó este miércoles cambios en el Ministerio de Justicia: Juan Bautista Mahiques asumirá como nuevo ministro en reemplazo de Mariano Cúneo Libarona. En paralelo, el apoderado partidario Santiago Viola ocupará la Secretaría de Justicia, en una reconfiguración que busca ordenar la interna y marcar el rumbo de la agenda judicial.


El Gobierno nacional confirmó un recambio clave en el área de Justicia. En una señal política de alto impacto, Javier Milei anunció la salida de Mariano Cúneo Libarona y la llegada de Juan Bautista Mahiques, hasta ahora fiscal general de la Ciudad. La decisión se venía trabajando desde hace días y se terminó de sellar tras reuniones de transición para asegurar continuidad operativa dentro de la cartera.

El movimiento incluye otra pieza central: Santiago Viola asumirá como secretario de Justicia, en reemplazo de Sebastián Amerio. La designación de Viola refuerza el perfil político-partidario dentro del ministerio y anticipa una etapa con conducción más alineada al núcleo de poder del oficialismo.

Una transición para ordenar la gestión y la interna

Cúneo Libarona era uno de los funcionarios que permanecía desde el primer gabinete de Milei. Según el contexto que rodeó la decisión, su salida estaba conversada desde meses atrás, en un marco de desgaste por el ritmo de gestión y la necesidad del Presidente de “cerrar” una transición que se había vuelto insostenible.

La definición también funcionó como un mensaje interno: el esquema de Justicia se reordena con un ministro que llega con respaldo político directo y con un segundo que forma parte del armado legal del espacio.

Quién es Mahiques y qué ejes anticipa

Mahiques se desempeñó desde 2019 como fiscal general de la Ciudad y tiene recorrido en ámbitos de gestión judicial y académica. En su primer mensaje público como futuro ministro, planteó objetivos que apuntan a una Justicia más “ágil”, “moderna” e “imparcial”, con énfasis en seguridad jurídica y previsibilidad institucional.

El enfoque se articula con el discurso oficial: fortalecer reglas estables, reducir incertidumbre y mejorar condiciones para inversión, con una narrativa que vincula directamente el funcionamiento judicial con el desarrollo económico.

Los desafíos: vacantes, pliegos y Comodoro Py

Uno de los desafíos inmediatos será el manejo de vacantes en el sistema judicial federal y nacional. En el entorno gubernamental se evalúa acelerar envíos de pliegos para cubrir cargos estratégicos, especialmente en instancias previas a la Corte, donde se definen causas sensibles y decisiones de alto impacto.

En ese tablero, también aparece la atención sobre concursos en juzgados federales de alta relevancia y sobre la dinámica de negociación parlamentaria para que esas designaciones avancen.

Una etapa con señales hacia adentro y hacia el sistema judicial

El recambio en Justicia combina tres mensajes: orden interno, revalidación de conducción política sobre la agenda judicial y una apuesta a que el ministerio sea una plataforma para impulsar cambios institucionales en un año marcado por tensiones, reformas y disputas de poder.