El Gobierno nacional sostiene que el conflicto bélico en Medio Oriente no generará un impacto significativo en la economía argentina, más allá de eventuales subas en el precio del petróleo y los combustibles. Desde el entorno del presidente Javier Milei aseguran que no se evalúan medidas económicas de urgencia y remarcan que la macroeconomía “está ordenada” y sin déficit fiscal.


En la Casa Rosada reconocen que la guerra puede alterar los mercados internacionales y presionar al alza el valor del crudo. Sin embargo, descartan que esto derive en un aumento generalizado de precios en el mercado interno.

La postura oficial se apoya en la visión del Presidente, quien sostiene que “la inflación es un fenómeno monetario”, por lo que —según esa interpretación— una suba puntual en la nafta no necesariamente se trasladará al resto de los bienes y servicios.

Exportaciones y tipo de cambio

Cerca del equipo económico consideran que un eventual incremento en el precio internacional del petróleo podría favorecer a la Argentina a través de mayores exportaciones de crudo, especialmente desde el yacimiento de Vaca Muerta.

Bajo ese escenario, ingresarían más divisas al país, lo que podría fortalecer el peso en lugar de provocar una devaluación. La hipótesis oficial sostiene que un mayor flujo de dólares generaría un exceso de oferta de divisas y contribuiría a sostener la estabilidad cambiaria, amortiguando el impacto externo.

Desde el Gobierno remarcan que el aumento de los commodities no implica automáticamente una suba inflacionaria si no está acompañado por expansión monetaria.

La estrategia de YPF ante el precio del crudo

El presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, explicó que la compañía aplica una política de precios basada en un “moving average” (promedio móvil), que busca evitar traslados inmediatos de subas o bajas abruptas del petróleo a los surtidores.

Según detalló, mientras el barril se mantenga en un rango promedio de entre 80 y 90 dólares, no habría ajustes bruscos en los combustibles. No obstante, advirtió que si el conflicto se prolonga y el crudo se sostiene en niveles elevados durante un período extendido, podría haber incrementos graduales en el precio de la nafta.

Reuniones en Olivos y alineamiento internacional

En paralelo a la tensión internacional, Milei mantuvo un encuentro en la residencia de Olivos con el embajador de Estados Unidos en la Argentina, Peter Lamelas, en un contexto de creciente escalada entre Israel, Estados Unidos e Irán.

Desde el Gobierno ratifican el alineamiento con Washington e Israel y aseguran que la Argentina no intervendrá en el conflicto, salvo que exista un pedido formal en ese sentido. Además, continúan las gestiones vinculadas a un acuerdo comercial bilateral y a la participación argentina en iniciativas internacionales impulsadas por la administración estadounidense.

Alerta y prevención

Ante el escenario global, la Casa Rosada dispuso un estado de alerta máxima preventiva, con el objetivo de reforzar la seguridad y evitar posibles amenazas, en función de antecedentes históricos y del posicionamiento internacional adoptado por el Ejecutivo.

Más allá del optimismo oficial, el desafío será sostener la estabilidad en un contexto internacional volátil, donde el precio del petróleo, la dinámica de los mercados financieros y la política exterior pueden alterar rápidamente el equilibrio macroeconómico.