La volatilidad global provocada por la escalada bélica en Medio Oriente impacta de lleno en los activos argentinos. La Bolsa porteña encadena este martes su quinta caída consecutiva, mientras los bonos soberanos retroceden y el riesgo país se aproxima a los 600 puntos básicos.

A las 13, el índice S&P Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires baja cerca de 3% en pesos y 3,7% medido en dólares, hasta los 2.552.000 puntos, su nivel más bajo en cuatro meses.

Bonos en baja y riesgo país en alza

Los bonos soberanos en dólares —Bonares y Globales— caen en promedio 2%, reflejando la salida de capitales de activos emergentes en busca de refugio.

En paralelo, el riesgo país que elabora JP Morgan sube 32 unidades para la Argentina, hasta los 598 puntos básicos, el valor más alto desde mediados de diciembre.

El indicador mide la diferencia de tasa entre los bonos del Tesoro de Estados Unidos y los títulos de países emergentes, y es una referencia clave para el costo de financiamiento externo.

El conflicto en Medio Oriente sacude los mercados

Las fuertes bajas se dan en un contexto de tensión internacional tras los ataques entre Estados Unidos, Israel e Irán, que dispararon el precio del petróleo y generaron una ola de ventas en las bolsas globales.

El crudo Brent sube alrededor de 8% y se ubica cerca de los USD 84 por barril, su valor más alto desde julio de 2024. En Wall Street, los principales índices registran caídas de hasta 2%, anticipando una posible profundización del ajuste.

La interrupción del tráfico en el Estrecho de Ormuz —por donde circula cerca del 20% del petróleo mundial— alimenta el temor a un shock energético con impacto inflacionario global.

Emergentes bajo presión

En este escenario, los mercados emergentes enfrentan un doble desafío: la aversión global al riesgo y el encarecimiento del financiamiento internacional.

Para la Argentina, que aún mantiene un elevado riesgo país, el deterioro externo complica el panorama financiero y presiona sobre los activos locales, en momentos en que el Gobierno busca consolidar la estabilidad macroeconómica y reducir la brecha de tasas.

La evolución del conflicto y del precio del petróleo será clave para determinar si la actual corrección se estabiliza o si los mercados profundizan la tendencia negativa en los próximos días.