La inflación acumulada en el primer trimestre del año encendió señales de alerta en la economía argentina. Con un aumento del 9,4% entre enero y marzo, el Índice de Precios al Consumidor quedó muy cerca del 10,1% previsto para todo el 2026 en el Presupuesto aprobado por el Congreso, lo que deja en evidencia un fuerte desfasaje en las proyecciones oficiales.
El dato de marzo, que fue del 3,4%, se sumó a los registros de enero y febrero (2,9% cada uno), consolidando una tendencia que supera ampliamente las expectativas iniciales. Este escenario pone en cuestión las metas económicas planteadas por el Gobierno de Javier Milei y el equipo encabezado por el ministro Luis Caputo.
Las diferencias entre lo proyectado y la inflación real ya habían sido advertidas por analistas privados. El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central estimaba una inflación cercana al 20% para este año, cifra que luego fue ajustándose al alza. Más recientemente, el Fondo Monetario Internacional también elevó su previsión hasta el 30,4%, muy por encima de lo estipulado en el Presupuesto.
Este desajuste tiene consecuencias directas sobre la gestión de las cuentas públicas. Con una inflación superior a la prevista, los números del Presupuesto pierden relevancia y obligan a redefinir partidas y metas. En ese contexto, el Ministerio de Economía ya solicitó recortes adicionales en el gasto estatal, con reducciones en gastos corrientes y de capital.
Entre los factores que impulsaron la suba de precios en el primer trimestre se destacan los aumentos en tarifas de servicios públicos, el encarecimiento del turismo durante el verano y la suba de alimentos, especialmente los frescos. A esto se suma el impacto del contexto internacional, con el aumento del precio del petróleo a raíz del conflicto en Medio Oriente.
De cara a los próximos meses, el panorama se mantiene incierto. La evolución de los precios dependerá tanto de factores internos como de variables externas, en un escenario donde la inflación vuelve a posicionarse como uno de los principales desafíos de la economía argentina.