Un informe del banco de inversión Goldman Sachs reveló cómo la Inteligencia Artificial está transformando el mercado laboral, con efectos desiguales según el tipo de empleo y las tareas que implica cada actividad.

El estudio distingue entre dos impactos clave: el de sustitución, cuando la IA reemplaza directamente tareas humanas, y el de complementación, cuando potencia el trabajo de las personas sin eliminarlas. Esa diferencia permite identificar con mayor precisión qué empleos están en riesgo y cuáles tienen mayor proyección. 

Los trabajos más amenazados por la IA

Entre las ocupaciones con mayor riesgo de ser desplazadas aparecen aquellas con tareas repetitivas, estructuradas y automatizables. En el ranking se destacan:

  • Operadores telefónicos
  • Empleados de reclamos de seguros
  • Cobradores de deudas
  • Personal de facturación
  • Teleoperadores de marketing
  • Empleados de liquidación de sueldos
  • Asistentes legales
  • Empleados de compras
  • Correctores de textos
  • Procesadores de documentos

Estas actividades tienen en común que no requieren interacción compleja ni presencia física constante, lo que facilita su automatización.

Los empleos que se verán fortalecidos

En el otro extremo, el informe identifica los trabajos que podrían crecer gracias a la IA, donde el factor humano sigue siendo clave:

  • Administradores educativos
  • Gerentes de construcción
  • Ejecutivos y directivos
  • Médicos y cirujanos
  • Supervisores
  • Abogados
  • Especialistas en operaciones aeroportuarias
  • Gerentes de producción
  • Gerentes de operaciones
  • Ingenieros industriales

En estos casos, la IA actúa como una herramienta que mejora la productividad, pero no reemplaza habilidades como el liderazgo, la toma de decisiones o el juicio profesional.

El impacto real en el empleo

El estudio señala que, en el último año, la IA redujo levemente el crecimiento del empleo en Estados Unidos —unos 16.000 puestos mensuales—, aunque también generó nuevos trabajos en sectores vinculados, compensando parcialmente ese efecto.

Además, advierte que el impacto negativo se concentra especialmente en trabajadores jóvenes y con menor experiencia, mientras que los perfiles más calificados tienden a beneficiarse.

La paradoja: más eficiencia, más empleo

El informe introduce el concepto del “efecto Jevons”: cuando una tecnología hace más eficiente un proceso, puede aumentar la demanda y, en consecuencia, generar más empleo en lugar de destruirlo.

En ese sentido, la Inteligencia Artificial no necesariamente implica una reducción masiva del trabajo, sino una transformación profunda del mercado laboral, donde la clave estará en la adaptación de habilidades.